miércoles, 16 de febrero de 2011

TEMPORADA DE CAZA MAYOR


Ya pasaron Los Andes y Defensores (4to) y vendrá el sábado Estudiantes (2do), luego Chicago de visitante (3ro) y finalmente en casa recibiremos a Comunicaciones (5to). En pocas semanas nos enfrentamos a los gordos de la categoría, a los grandes, a los que justifican cualquier esfuerzo realizados por los dirigentes de estar en una divisional estelar del ascenso como la B metropolitana. Estoy feliz por el hecho histórico y por el rendimiento deportivo. En ocho fechas nos convirtieron dos goles y si bien en las últimas cuatro anotamos en dos oportunidades (demasiado poco a juzgar por los delanteros que tenemos), vemos un futuro competitivo más claro y optimista.
Ayer completamos un partido interminable frente a Defensores de Belgrano y en esencia y a pesar de la actitud de los de Kopriva de buscar los tres puntos, somos conscientes que cotejamos contra uno de los mejores, con la defensa menos vencida y jugadores grosos que nos costó vencer. Ya se había perfilado lo complicado del partido allá por diciembre del 2010 cuando la lluvia corto todo. Y ahora no fue diferente. Barracas le planteo una lucha intensa en el medio para que el dragón no progrese, pero carecimos de profundidad. Centros sin destino, pelotazos a la cabeza de Matos, que el delantero bajaba para compañeros inexistentes, exceso de individualidad y habilidad sin final feliz. Maraschi retrasado ocupando la posición dejada por Cáceres Silva; movedizo, habilidoso y encarador, chocando con el escalamiento visitante, cuya defensa sacó todo de alto. En el mini complemento tuvimos mayor acercamiento a Griffo, pero todo se diluía. Pateamos poco al arco, aunque nuestra mayor virtud fue establecer una solidez defensiva que impedía el avance de los peligrosos delanteros rivales. Nadie cometía el más mínimo error, hasta que un mal pase de los nuestros posibilitó un contragolpe a segundos del final, que derivo en la expulsión de Fernández cuando el atacante de defensores sentenciaba el partido. Tras cartón el tiro libre impacta en el palo y final del encuentro. La suerte nos sigue acompañando, pues tanto Los Andes como Colegiales y Defensores tuvieron reales chances de abrir el marcador y la mala suerte y la impericia a la hora de definir obraron a favor del barraqueño para seguir sustentando esta impecable campaña, esta soberbia actualidad.
Se vienen partidos chivos en esta suerte de temporada de caza mayor y como de caza se trata ,intentaremos capturar a nuestra presa a fuerza de buenos resultados, que se pueden traducir en triunfos, buen juego y goles. Esperemos que no se trabe nuestro rifle.

lunes, 14 de febrero de 2011

APARECIO LA ESTRELLA


Un partido de fútbol se juega o se resuelve, un partido de futbol se retoza o se trabaja. Y esto hizo Barracas Central en su visita a Munro para enfrentar a Colegiales y ganarle por 1 a 0. Se puso el overol y lo laburó. Resignó fútbol y se concentró en cortar circuitos de media cancha. Para eso salió al campo con un medio formado por Fariña, Orfila y Arce, éste último la figura de la cancha. Carecimos de volumen de juego; Cáceres Silva se lesionó y tuvimos que resignar creación (No hay plan B, nos sobró un cupo para la segunda rueda y no lo ocupamos y Avalo no está ni en el banco).
Con la entrada de Matos apostamos al contragolpe y a las pelotas paradas. Lo cierto que en los primeros 45 minutos no pateamos al arco y todos eran intentos frustrados, centros mal resueltos en la cancha de arriba y tentativas de jugar en un campo minados de locales que presionaban dejando muy poco espacio para la maniobra.
Colegiales pudo abrir el tanteador luego de un remate de media distancia que se colaba en el ángulo y que Elías saca magistralmente al córner y a través de un centro rasante que Vildozo cabecea defectuoso frente al arco.
El partido hizo un clic antes de la finalización de la primera mitad cuando Cisterna es expulsado por aplicar un codazo. (En la primera rueda contra nosotros también lo echaron). Allí el encuentro cambia de dueño y ya en el complemento Barracas monopolizó las acciones. Ingresa Grecco y con tres delanteros le generamos opciones claras ante un rival diezmado desde lo futbolístico, desde lo físico, conceptual y anímico.
Sus ataques no inquietaban y solo eran efectuados tras fallos erróneos tanto del juez como de uno de sus líneas, que inventaron laterales y córneres ante pedidos del público local.
Un mano a mano de Grecco, un penal no cobrado, una clara de tres camioneros frente al arquero y el gol de Maraschi tras gran jugada de Arce; demasiado para una tarde de calor y un segundo tiempo que como contra Los Andes demostramos que podemos y tenemos con qué para volcar a nuestro favor un pleito chivo.
Lo cierto es que apareció la estrella que estábamos esperando, apareció la estrella que Barracas, sus hinchas, dirigentes y sus propios compañeros estaban aguardando; apareció Federico Maraschi y el firmamento barraqueño al fin tiene todas sus luminarias.

viernes, 11 de febrero de 2011

VIERNES SANTO


Hoy viernes 11 de febrero se conmemora el día de la virgen de Lourdes. Desde mi blog quiero conmemorarlo, pues desde niño he sido su fiel Y devoto hijo y esa virgen que tiene su casa argentina en la localidad bonaerense de Santos Lugares, una capilla en Flores y una gruta en Mar del Plata, ha sido la hacedora de pequeños grandes milagros, ante humildes solicitudes que a lo largo de la vida le he efectuado frente a su imagen. Demandas a favor de la salud propia, de parientes y extraños, mangazos frente a exámenes, citas, operaciones inmobiliarias y medicas. Pedí por el amor y por el trabajo y la virgen siempre me escuchó. Un día de Abril le solicité un ascenso, con fe, humildad y devoción; y eso también me lo regaló.
Tal vez usted lector no tenga fe en Dios, ni en su madre, ni en los santos, ni crea en milagros, en solicitudes celestiales y todas esas cosas, pero quien les escribe tiene una deuda impagable con una imagen, con un concepto, una energía, una percepción; quien les escribe tiene una cita obligada cada 11 de febrero con alguien a quien desde muy chico aprendí a llamarla MADRE.

lunes, 7 de febrero de 2011

EQUIPO SE BUSCA


Era una tarde de fiesta el sábado en Olavarría y Luna, pero había un partido y éste era frente a Los Andes; el último de la tabla con algo así como 16 puntos debajo de nosotros y 22 fechas que no conocía la victoria. Este enfrentamiento no revestía a priori una gran dificultad para los de Kopriva, que no conocían la derrota desde aquel 0-1 frente a Almagro. Pero no fue así, el equipo no apareció y como la semana pasada apostamos a una formación que carece de futbol y de definición, y aparte posee baches defensivos que nos hubiera causado problemas de haber sido aprovechadas.
Hemos perdido la memoria y de aquellas memorables performances frente a Atlanta, Flandria, Español o Sarmiento, solo han quedado nombres esparcidos por el campo e incorporaciones que a veces no engranan en la maquinaria camionera.
El sábado me di cuenta que Anaud es importante, que Pablo está jugando en inferioridad de condiciones, que Orfila es trascendente en el medio, pero que la ausencia de Fariña se siente y que González y Grecco deben ser la dupla ofensiva, independientemente de la lógica adaptación que Maraschi tiene que tener para ensamblarse en el frente de ataque. El sábado vi a Cáceres Silva apagado y a un Arce errático en la primera etapa, mejorando algo en el complemento. Creo que Ciavarelli le da una dinámica al medio, con sus subidas, centros y desbordes que no pueden faltarle al equipo.Y si de faltazos se trata es imperiosa la presencia del chino Avalo entre los once. Un jugador desaparecido en acción bajo circunstancia poca claras para la fanaticada barraquera, al igual que Matos que todavía no termina de recuperarse.
Se busca equipo que saque puntos, que defina y gane, pero fundamentalmente que recupere la memoria. Material tenemos. El sábado pasado la fiesta se vivió únicamente afuera de la cancha y por lo que he vivido y sentido, lo demás está demás.

jueves, 3 de febrero de 2011

BARRACAS EN LA PLAYA


Horas antes del partido frente a LosAndes y a horas de haber finalizado mis vacaciones quiero compartir con la gente de mi blog una de las mas grandes satisfacciones que uno puede tener cuando esta lejos de casa y es encontrarse con amigos de Barracas, esta vez en la costa Atlántica.

UN AMIGO DE LA CASA


Una noticia parece haber enlutado la previa de la fiesta que se espera el sábado cuando inauguremos la nueva platea y es que para el partido frente a Los Andes, el que impartirá justicia es nuestro viejo conocido Julio Barraza. No recuerdo arbitro tan odiado por la parcialidad barraquena como este hombre que nos dirigiera una final frente a Argentino de Rosario allá por el 2004 y la promo con San Telmo que se definiera en la cancha de Defensores de Belgrano. Lo cierto es que tras ese sentimiento de bronca e impotencia acumulado durante mucho tiempo por su supuesta mala fe, performance, fortuna, tarde o como quieran llamarlo, existe una realidad y es que siempre que Barraza dirigió a Barracas, el camionero nunca perdió, es mas, siempre gano; 2 a1 frente a los rosarinos, 1 a 0 a San Telmo y si mal no recuerdo 1 a 0 a Barracas Bolivar de visitante. Es cierto, no me trae buen recuerdo este hombre que en el encuentro frente a Excursionistas en Olavaria y Luna de la última fecha del torneo de la C pasado, se sentó en la tribuna local, debajo de nuestra bandera como si nada hubiese ocurrido y abusando de que muchos hinchas no guardan registro de el.
Espero que la tendencia continué y sigamos ganando bajo su arbitraje y disfrutemos de lo mas importante que la tarde del sábado nos ha de proponer, una nueva platea, el reencuentro con los amigos y con nuestro equipo que seguro se llevara los tres puntos.

lunes, 31 de enero de 2011

EL ATALAYA YA ES REALIDAD


Un sueno, una visión, una propuesta, una deuda, lo que faltaba para que la cancha sea una cancha, para que nuestro estadio se vea lookeado como tal. Todavía no puedo creer lo que he visto durante meses, aunque desde pibe lo tenía como una foto en mi imaginación. Recuerdo que en el cole, cuando estaba aburrido, tomaba una hoja de papel y dibujaba distintos modelos de estadios para mí querido club. Trazaba tribunas, plateas, iluminación y publico, todas cabecitas redondas que poblaban las amplias instalaciones que adornaban mi Canson N 5. Por eso la platea de Barracas Central yo la vi nacer mucho antes, en mi mente de barraquero enfermo. Hoy todos la hemos visto germinar, ir creciendo poco a poco. Nos quedábamos horas observando su evolución desde cualquier lugar de la cancha; desde sus pilotes, sus maderas, el cementado, la colocación de las butacas, el pintado y la terminación de los palcos, que son un orgullo que nos revienta nuestro pecho. Observamos como se daba forma a un nuevo ambiente, como cuando construimos algo en nuestra casa y nos sentimos plenos y con ganas de compartirlo con los de afuera. El atalaya y el nuevo buffet ya son realidad, podremos recibir a los periodistas y autoridades en un sitio apropiado y aunque uno tiene espíritu tribunero, es probable que la habite algún que otro partido, no como un intruso que la anide con culpa, sino como un morador que se viste de fiesta. Lo mismo sucede con la confitería, un verdadero salón de eventos emplazado en un estadio deportivo con amplias comodidades y funcionalidad.
Pero todo tiene un origen, un padre, un ideólogo, un fogonero, un gestor. Solo un mandato ejemplar puede generar obras que afiancen el cambio, la refundación. Y allí entra a tallar el nombre de Claudio Chiqui Tapia. Ladrillo por ladrillo fue apagando críticas y son las obras las que quedan y sobreviven a los hombres, por eso se acallan las palabras ante tamaña arquitectura. Realmente no se que nombre se le dará al emprendimiento y a sus palcos de periodistas (tal vez 18 de Abril o Edgardo Ciancha); quizás no se este de acuerdo con un detalle en particular de pintura o de terminación, pero el hombre cumplió y seguirá cumpliendo con mas obras que consoliden el crecimiento sostenido de un club chico que cada día va en ascenso.
Como cuando era pibe, allá en el Bernasconi, seguiré construyendo mí sonada cancha en una blanca hoja de papel, pero esta vez hay un sector que ya lo tengo dibujado, me lo dibujo un amigo, un tal Chiqui y ese tramo no se puede borrar jamas.

domingo, 30 de enero de 2011

LA DISTANCIA ES COMO EL VIENTO


Dicen que la distancia es como el viento, que apaga el fuego pequeño y aviva el más grande. Lo mismo sucede con mi querido Barracas Central. Cosas de la vida de uno que hacen que el encuentro frente a Acasusso que marcara el reinicio de la B metropolitana 2011, me viera un tomando mis vacaciones en la costa y todavía alejado de este blog. Y la distancia encendió un fuego luego de 45 días sin fútbol difícil de apagar. Una expectativa que a kilómetros se hacia intensa, al punto de querer saber más de lo que la propia naturaleza de la noticia me proponía. Ole todos los días, al ciber para pispear las webs del ascenso intentando capturar lo poco que de Barracas se habla. Pero ese fuego hizo eclosión la tarde del sábado 29 de enero.
Es imposible hacer un comentario de un encuentro que no he visto, pero que pude escuchar por la 1310 en Internet. De lo percibido he captado que el camionero tuvo serios problemas en determinados pasajes del partido; que por momentos jugo bien, pero careció de situaciones de gol. También intuyo que la defensa ha cometido serios deslices y que por momentos la hemos sacado barata. La expulsión de Fernández con su recurrente juego brusco nos cambio el partido. El debut de un Maraschi, movedizo, veloz y peligroso me hizo intuir a un hombre importante en el frente de ataque, pero sin una cuota sólida de gol. Grecco como siempre, peligroso y efectivo, a pesar del penal errado. Según los comentarios se lo vio a un Bojanich compacto y a un equipo cargado de amarillas debatiéndose frente a un quemero que sabemos que siempre se cuelga del travesaño y contragolpea.
Por lo escuchado, el punto es un buen negocio para los de Kopriva. Sumar es importante, tenemos un partido menos y hay que ver como resolvemos los pleitos de local, encuentros que en esa condición venimos zanjando muy bien últimamente.
La distancia es como el viento que no logro apagar el fuego del reinicio del campeonato; mi fuego, mi entusiasmo. Supongo que lo mismo lo han vivido los otros hinchas de Barracas que se quedaron en casa, en el club o a la distancia, escuchando el partido por radio. La lejanía no hace otra cosa que unirnos aun más. Una separación que no es tal, pues juegue donde juegue Barracas Central nuestro corazón correrá detrás de una pelota.

jueves, 27 de enero de 2011

LA CASA DEL GRAN EMBOLE


Se terminan las vacaciones para este Blog. El sábado comienza el torneo de la B metropolitana, finaliza el receso de verano y se renuevan las ilusiones por cumplimentar los objetivos trazados al inicio del campeonato, es decir la permanencia en la categoría y una suma de puntos que nos permitan respirar mas tranquilo para la próxima temporada. Pero para hablar de fútbol, de incorporaciones, comentarios, notas, apostillas, de la nueva platea y demás tópicos, tendremos tiempo.
Si bien durante el verano argentino no he colocado demasiadas entradas referidas a temas en general para matizas la espera, no quisiera abandonar antes del inicio del campeonato mi línea editorial mundana y cholula, sin tocar un punto de importancia mediática y masiva, pero de escasa trascendencia intelectual. Me refiero al fenómeno GRAN HERMANO.
Desde los inicios de este proyecto televisivo multinacional la audiencia se cobija en una casa experimental, plagadas de cuerpos masculinos marcados, mujeres infartantes, historias fuertes, búsqueda de liderazgos, nominaciones, galas, expulsiones, votaciones via llamados telefónicos raramente auditados o de escasa credibilidad. Una casa llena de cámaras que toma a bucólicos concursantes, con ansias de fama, objetivos artísticos o deseos de salir del anonimato, aunque su vida publica desaparezca a horas de finalizado el ciclo.
Confieso que he seguido este programa desde sus inicios de la misma forma que millones que se engancharon a esa manía de espiar la vida de los otros, aunque estos otros sean 20 tipos elegidos antojadizamente por una producción que también juega, aunque lo nieguen, de la misma forma que los veinte cobayos glamorosos colocados en la funcional mansión del barrio de Martínez.
Esta remanida costumbre televisiva de lanzar un juego donde los de adentro no deciden los destinos del mismo, siendo el publico televiente quien determina el que sigue y el que se va siguiendo criterios poco claros y dándoles pingues ganancias a los productores a través del gran curro que representan los mensajes por SMS.
Que es lo que elige la gente, si es que la gente elige, que formato, que ídolo, que héroe, que personaje, que talento. Se selecciona por afinidad, por la guita, por la facha, por la urgencia, por los dramas esgrimidos por el protagonista o para mantener el litigio hasta las últimas consecuencias. La productora tiene sus protegidos y el publico sus bendecidos, que generalmente no son mejores que los otros.
Hace siete temporadas que nos vienen atacando con una convivencia que no es tal, con sus debates y sus galas, sus nominaciones y en cada una de ellas mi entusiasmo primario fue disminuyendo hasta tomar a este Gran Hermano 2011 como una ficción mas dentro del mediocre mundo de la televisión.
Ya llega la reanudación de la B Metro y en definitiva nada tiene más importancia que ver a mi querido Barracas Central

miércoles, 22 de diciembre de 2010

LA EXCELENCIA PERDIO POR GOLEADA


Vox Populi, Vox Dei. Así reza el viejo dicho y está referido a opiniones, votaciones o elecciones de un político o un programa televisivo y sus ídolos por parte del gran público; una sentencia que en los tiempos que corren está viciada de nulidad. La voz del pueblo dejó de ser la voz de Dios; hay hechos puntuales donde nuestro Señor se exime del mal gusto.
En los últimos veinte años la televisión argentina ha elevado al rango de zar a un pibe de pueblo, que devenido en novel periodista radial, pasó a ser el rey de los medios, el divo de la pantalla chica, el hacedor de éxitos, el inventor de formatos, el patrocinador de figuras.
De conductor de un pedorro programa de relleno de medianoche, seudo deportivo a lo que es hoy, el animador de un evento televisivo, que durante años fue buscando su derrotero, su tamaño, una suerte de prueba-error hasta encontrarle la vuelta a su producto, por el que pasaron humoristas, cantantes, bailarines, números vivos por sus treinta segundos de fama, el piberío mostrando su competitiva frescura, jurados conflictivos, patinadores, bloopers, joditas y jodas y bailarines, entre otros excelsos y bizarros personajes. Todo esto hasta llegar a la fórmula que le dio el éxito, un formato trillado en el mundo, al que bautizó Bailando por un Sueño, que fue moldeado con perlitas que a nuestra gente les encanta, como ser peleas fogoneadas y falsas, escándalos entre cuatros de copas o vedetongas que hacen cualquier cosas por figurar, cortes de polleritas, bailes de caños para cachondear a pajeros o a maridos aburridos. Elevar al rango de ídolos a cualquier don nadie, como Peter, Coki, el negrito de Zaire, Tito, etc.
Junto a su séquito de aduladores, locutora incluida, confecciona un programa con mucho brillo y producción, pero escasos matices de calidad. Una emisión que es refritada por un sin fin de programitas de chismes o simplemente producciones satélites, siempre con la palabra Show dentro del títulos (La Previa del Show, etc, etc).
De más está decir que a lo largo del año importa poco el sueño de los soñadores y la veracidad de los números, los llamados y los porcentajes que se esgrimen en cada votación.
Cada año nos sorprende con más audiencia y menos excelencia. De pronto la inaudible Eliana Calabró gana el cantando por un sueño, o la Rucci le gana bailando a una maestra como la Fidalgo o el baile del simio de la Mole Moli pudo más que el talento de Flavio Mendoza, que dicho sea de paso es profesor de coreografía.
Que elige la gente en un concurso televisivo, talento, carisma, luz propia, virtud o aquel como nosotros, que con todos sus defectos, juega una final frente al poderío de la perfección. Quien va quedando en un concurso televisivo, el que genera quilombo y audiencia, el verborrágico, el mal educado, el que insulta o discrimina para mantener la audiencia a tope o el personaje brillante, relevante, excelso o eminente.
En la Argentina la excelencia pierde día a día por goleada y ya estamos acostumbrados a ver las derrotas en los programas de televisión, pues somos partícipes necesarios y cómplices de sus bajos instintos. Solo resta pedirles perdón a genios como Goar Mestre o a Alejandro Romay que tanto bregaron por una TV de calidad. A ellos hay que decirles que lo que se ve en televisión actualmente solo es una jodita para el programa de Tinelli.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

IMPORTANDO POBREZA


Juro que pensé dos veces el escribir esta nota. No es fácil tomar una postura luego de horas frente a la tele observando las imágenes de lo que es la peor de las guerras; la de los pobres contra los pobres. Aún a riesgo de generar odios y adhesiones, decidí salir de la comodidad que te otorga el silencio y escribir esta nota que nada tiene que ver con Barracas Central, ni con el deporte..
Detesto el racismo, la discriminación, las actitudes fascistas, la xenofobia y el canibalismo. Repruebo a aquellos separadores de clases, de rebaños, los rotuladores de gente, los que dibujan su sentencia de acuerdo a color de piel, al tamaño de la billetera, al glamour de su pilcha o a la estética de su barrio.
Me da pena escuchar en boca de otros como se esgrime gentilmente la palabra ¨negro¨, palabra con la que yo jugué canallescamente alguna vez en mi vida.
Pero la realidad me marca que cada uno debe hacerse cargo de sus miserias. La Argentina tiene una historia de injusticias, desequilibrios sociales, de marginación, de desempleo o subocupación y de una precaria distribución de riquezas y recursos sociales. La ausencia de un plan médico integral, de excelencia edilicia y descentralización, obliga a las masas a conglomerarse en los centros urbanos de las grandes ciudades. Todos quieren venir a Buenos Aires, pero lamentablemente Buenos Aires no es para todos, Buenos Aires no los quiere a todos.
La droga esparcida y las enfermedades forman un flagelo que no tiene solución. Y dentro de todo este panorama está la gente, nuestra gente; víctimas inocentes de la corrupción, el desinterés, el desamparo, el descontrol, la insensibilidad y la ausencia de políticas sociales serias.
Linyeras, villeros, niños mendigando por las calles, los sin techo, los cartoneros, los trapitos, lustrabotas, ocupas, los habitantes de los asentamientos clandestinos, limpia vidrios en semáforos, madres solteras y víctimas de la inseguridad dibujan un panorama patético. Son mártires de los que los utilizan y los movilizan, los que juegan a la política usándolos como herramientas. La Argentina se transformó en una gran villa con bolsones de riquezas.
Pero existe un agregado, la gota que colma el vaso, la frutilla del postre de un país de manos abiertas, que abusando de su espíritu global, continental, solidario e históricamente hospitalario con la región, permite que pobres de otros países vecinos se sumen a nuestro calvario, potenciando así nuestros pesares. Durante años le hemos abiertos los brazos a las bocas abiertas y se los hemos cerrado a los cerebros abiertos.
Existe un daño irreversible hecho en Latinoamérica. Existen millones de víctimas nativas en nuestra querida Argentina con problemas a resolver, pero se nos ha desbordado el sistema y así no hay país que aguante, no hay aporte que llegue, ni asistencialismo que valga; no hay planes que sirvan, ni proyectos viables, ni trabajos posibles, ni voluntades suficientes para atender las necesidades en exponencial aumento. Si seguimos recogiendo el drenaje de la pobreza de la región, no estaremos en condiciones de construir y solventar una red de contención social que contenga a los nuestros. Esto es decididamente así aunque ciertas mentes progresistas opinen lo contrario.
Los que trabajan y tiran del carro ven con asombro, impotencia y bronca como otros que no realizan el mismo esfuerzo ocupan tierras, solicitan planes y desean que les regalen cosas, por el simple hecho de ser pobres y más es la indignación cuando esos pobres vienen de afuera. Esa postura les vale ser considerado por muchos como unos hijo de puta insensibles y poco solidarios. Y los pobres se pelean con los pobres por una miga de pan, por una oportunidad que nunca ha de llegar. Para muchos de ellos la piedad vale más que la ley.
Todos somos iguales ante los ojos de Dios, pero la América unida, la casa grande, se va al carajo si no es la propia América que financie esta mutabilidad. Si por ejemplo Bolivia no ayuda a sus bolivianos en Argentina, si Paraguay no hace lo mismos con sus compatriotas en desgracia en nuestro suelo estamos en el horno, manteniendo hijos ajenos con los bolsillos vacíos y sin nada para dar. No pasa por un problema de insensibilidad y de xenofobia, es simplemente una cuestión de sentido común.
Detesto el racismo, la discriminación y la xenofobia; yo no experimento nada de eso, soy hijo de inmigrantes y me cabe las generales de la ley, pero alguien tiene que hacerse cargo de los errores y de sus miserias.

domingo, 12 de diciembre de 2010

SUBAN AL ARCA


Siempre que llovió, paró. Y el sábado en Olavaria y Luna cayó un diluvio monumental y en pocos minutos, treinta y cuatro, precisamente, el árbitro Vigliano suspendió el encuentro Barracas Central – Defensores de Belgrano, por considerar que la cancha no estaba en condiciones de soportar el resto del trámite. La lluvia paró, pero el espectáculo no continuó.
Confieso que he visto poco, pues al caer las primeras gotas gordas me fui debajo de la tribuna y allí toda observación era muy limitada. Lo irrisorio del trámite me disculpa de emitir un comentario, pero sí me habilita para dar una impresión, una sensación que resulta de este mini compromiso.
Barracas sale al campo con tres volantes centrales (Orfila incluido) frente a un equipo que pobló el medio y el fondo con hombres altos, que peleaba palmo a palmo toda pelota, que ocupaban criteriosamente los espacios, adelantando sus hombres hasta el medio, presionando a los del fondo. Un Defensores que atacaba peligrosamente por su banda izquierda a través del número 10 que inquietó cada vez que la tenía en sus pies.
Por el lado de Barracas, muy poquito de Campos y los dos de adelante expuesto a los pelotazos que los lungos de abajo desbarataban. Un remate de fuera del área y algún centro fueron las aproximaciones que contabilicé en poco más de media hora.
Me dio buena impresión Defensores de Belgrano, equipo al que hay que atacar y coparle el medio en ofensiva. No se si es un buen negocio esperarlos y contragolpear. Lo que si creo que fue buen negocio que se halla postergado el pleito, porque siempre es bueno barajar y dar de nuevo y como venía la mano se iba a hacer cuesta arriba el compromiso, teniendo en cuenta el estado del campo de juego. Tal vez con otros protagonistas locales y otro piso, podamos dibujar otro partido.
La obra quedó trunca, el agua no lo permitió, esto a pesar del excelente estado del campo de juego. Como aquellas viejas paradas de la C y de la D de otrora, me tuve que volver a casa antes de tiempo, me tuve que subir al arca y zarpar hasta una nueva oportunidad, que seguro será el año próximo, cuando se complete el partido que San Pedro quiso que no finalice.

lunes, 6 de diciembre de 2010

HUEVO FRITO


Los hombres solemos ser dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras y de nuestros gestos. Hace unos meses un hombre quedó pegado a un hecho histriónico que se transformó en una patraña, en una comidilla, en una anécdota risueña, en una provocación grosera, en un boomerang que terminó devorándose al lanzador.
Las cosas del fútbol, las vueltas de la vida y los retornos menos esperados visualizaron un encuentro por obra y gracia del fixture, justo en la última fecha de un torneo, entre el protagonista del cuento y su viejo, pero ocasional verdugo.
Y el huevo se frió en la tórrida tarde de Olavaria y Luna, con sus dichos y sus gestos a cuestas; junto a su digno equipo canarino que nos visitó.
Del partido nada, lo de siempre, paridad hasta el error, que en esta oportunidad nos tocó aprovechar. Lo de siempre, el machacar y esperar, el buscar, el abrir, el probar, el romper, el marcar. Y allí Barracas sacó ventaja de un dubitativo y poco punzante oponente, que nunca pudo ser lo que se propuso, que llegó poco y con cierto peligro, pero muy poco.
Que en cierto paraje del encuentro descubrió errores defensivos propios, ciertas distracciones bien resueltas por Elias y sus hombres de defensa.
Lo bueno vino en la segunda parte, pues en la primera despertamos al partido con un mano a mano de González y casi nada más. Nos prestamos la pelota y nos morimos de calor.
Pero en el complemento, fuimos más, tuvimos aguante, soportamos las inclemencias y aparecieron los diferentes, Gonzáles, Torres, el paraguayo y allí rompimos el cero.
Pudimos convertir algún tanto de contra, abriendo a las puntas, tirando misilísticos centros que no fueron capitalizados por los de adelante. Pero la inteligencia de los de Kopriva resolvieron un encuentro chivo, de seis puntos. El huevo perdió en la sartén del estadio Chiqui Tapia, el huevo seguirá participando, demostrando que puede, aprendiendo en una categoría difícil, haciendo piruetas, equilibrio, tratando de zafar de la parca que lo viene arrinconando. El huevo, en definitiva, seguirá remando.