viernes, 29 de abril de 2011

QUE NOS PASA A LOS ARGENTINOS


Realmente no se que tenemos lo argentinos en la cabeza y en nuestros corazones. Desde tiempos inmemoriales los nativos en el Río de La Plata hemos mirado con asombro y admiración tanto a Europa, a principio del siglo pasado, como a los EEUU en la contemporaneidad. El deseo, el pasmo, la envidia, esa puja entre lo nuestro y lo del otro traducido en actos de cholulismo, fisgoneo, envidia, esperanza y objetivo de vida, queda plasmado en la piel del argento y del sudaca en general, cada vez que un nombre, un producto, una persona, un paisaje o una noticia emanan de aquellos lares.
No puedo creer como la mal llamada Boda Real (pues no es un rey el que se casa), despierte en nuestros compatriotas y en especial en los medios periodísticos locales tanta avidez. Esto resulta más incomprensible si es el príncipe de un país beligerante al nuestro, con causas pendientes que no son otra cosa que políticas de estado irrenunciables el que se enlaza.
Que tenemos nosotros, los argentinos, que nos pueda interesar de ellos. Salvo alguna cajetilla vernácula que le incumba la moda de la aristocracia europea, tan solo para comentarla entre las chongas de la peluquería. Particularmente ver su bandera me irrita, aún en el logo de una pilcha. Porque debemos prestarle atención a la felicidad de un pueblo que nos hizo infelices, que nos llenó de dolor y muerte, que se apropió de los nuestro e históricamente de lo ajeno. Porque las emisoras de radio y Tv, especialmente las de cable me llenaron de retratos de la pomposa ceremonia, cuando la actualidad de nuestro país reporta noticias, informes, comentario e imágenes que justamente en la mañana del viernes canal 26, Crónica, América, C5N y TN se negaron a darme; si hasta especularon con el pronóstico del tiempo en Londres a la hora del casamiento y enviaron periodistas destacados en el evento.
Existe un enlace matrimonial que los argentinos estamos esperando para ver con alegría y vivirlo con esperanza y es el de los medios de comunicación con las causas nacionales, que por lo visto todavía no habitarán en la alcoba nupcial.

miércoles, 27 de abril de 2011

HIJOS SUYOS


Que feo que se ve a Barracas jugando por televisión. Es como que el orgullo de pertenecer, de figurar, se mezcla con cierta vergüencita que uno tiene luego de haber pregonado a todas nuestras amistades durante una larga semana que miren por favor a mi querido equipo por la tele. Y mi querido equipo sigue sin aparecer y TyC sigue sin vernos ganar. Me da la sensación de que el andamiaje del camionero se desmoronó con la salida forzosa de Bojanich. A partir de allí, Barracas nunca fue el mismo, porque a la limitación ofensiva que nos condenó a la friolera de 19 partidos empatados, se sumó la inestabilidad defensiva y la autosuficiencia de un arquero que a veces cancherea y otras te salva.
Lo de la noche del martes frente a Almagro no ha sido otra cosa que un nuevo acto de la debacle de un equipo que construyó durante 33 fechas un campañón y que en la segunda parte de esta rueda ve como fluye de sus manos lentamente las chances de solidificar posiciones. Se sabía que la segunda parte iba a ser difícil y realmente lo fue. No les estamos ganando a los que se encuentran debajo de nosotros. Se nos acercan todos en la tabla y algunos nos han pasado. Hemos perdido puntos con los que pelean por no descender o por llegar al reducido y además jugamos mal, no se nos cae una idea y encima persistimos en el error, consolidando formaciones y hombres que no rinden en la cancha.
Nos cuesta atacar y nos cuesta defender. Le pifiamos a la pelota y nos estorbamos (codazo de Orfila a Pablo en una superposición de marca). No damos dos pases seguidos, perdemos la pelota infantilmente y cedemos terreno. El rival nos ataca por errores nuestros de marca y de precisión y no por virtudes propias. Enfrentamos a un mediocre equipo como Almagro (portando una defensa generosa y regalona) y nuestra impotencia e impericia a la hora de definir las pocas que tuvimos a nuestro favor, junto con lo poco que nos propuso el local en la segunda parte, nos llevo a servirle en bandeja la victoria (segunda derrota en el torneo frente al mismo rival y por la misma diferencia).
No me gusta perder, no estamos acostumbrados, en un año y medio caímos en siete oportunidades (dos derrotas seguidas). Llegamos a recibir dos goles en diez partidos y en una semanas nos marcaron cuatro, tres de ellos por la franja que custodian Lambermont y Fernandez.
Sin Fariña en el medio y con un Almada Flores que tuvo una noche para olvidar (no se mete en el área y siempre termina jugando hacia atrás, individualista y sin la pegada que lo caracteriza; no pegó un centro como la gente). El medio hizo agua en gran parte del partido, nos faltan carrileros como Ciavarelli que estaba lesionado aunque el técnico no lo tenía en cuenta. La primera mitad nos muestra a Barracas atacando, copando el campo rival y lateralizando; una ilusión óptica que dibuja tenencia sin agresividad y un protagonismo con un par de chances desperdiciadas para consolarnos y al mismo tiempo amargarnos la noche. En el banco 18 goles en los pies de Grecco, González y Avalo.
Orfila lo mejorcito del camionero. Barracas jugó mientras jugó el paraguayo. Maraschi desaparecido en acción y Matos que viene de una lesión jugo a lo que juega Matos, pivotear, bajar pelotas y cabecear algunas pocas. Barracas jugó a lo Barracas, pelotazo, pelotazo y más pelotazos. Arrestos individuales y desconcierto. Ni González, ni Grecco, (que jugó 8 minutos), pudieron inquietar, porque nos falta una media punta que los aglutine (Avalo en el banco y pudiendo entrar con el equipo perdiendo, pero Kopriva no aprovechó el último cambio disponible). Carecemos de cambio de ritmo, rotación, remate certero y precisión. Todo era anárquico frente a un Almagro, ya consolidado como nuestro padre futbolístico, que sin proponérselo, nos pegó una en el travesaño y molestó en algunas ocasiones a Elias. Del árbitro nada, lo de siempre, dejando pegar y castigando a los nuestros con amarillas y rezongos, aunque no tuvo nada que ver con el resultado final.
Que nos espera de ahora en más; terminar el año con algunos puntitos extras que engrosen el promedio, aunque por lo visto en los últimos partidos, no es promisorio el futuro barraqueño, teniendo en cuenta los rivales que nos tocan de aquí al final de torneo y a como estamos jugando. Pelear por un reducido en la zona baja donde tenemos que salir a ganar de visitante en un solo encuentro con la performance que cosechamos en esa condición durante la temporada me parece una utopía. Peleemos por los 60 puntos y de ahora en más intentemos construir un desafío que nos llevará a encarar la segunda temporada de Barracas en la B. Arreglar con el técnico y pensar más allá de la Copa América, armando un nuevo ejército para pelar contra padres e hijos, contra los nuevos y los viejos adversarios, en este derrotero que encaramos hace un año, allá por el 18 de abril de 2010.

jueves, 21 de abril de 2011

CONTINENTAL Y RIVADAVIA SE BAJARON LOS LIENZOS


Tengo cincuenta y dos años y he vivido y sobrevivido sin la locura mediática del fútbol europeo durante gran parte de mi vida. Aún amante del fútbol, solo tenía registros de los nombres, performance, colores de las camisetas y escudos de las instituciones y de sus propios jugadores para los mundiales o para la intercontinental. Con el advenimiento del cable y las actuaciones de Maradona y Batistuta en Europa, nos familiarizamos con los torneos que se disputaban allí. Y a partir de ahí fueron tomando entidad palabras como Champions League, UEFA, FA Cup, Eurocopa, Ligas, etc.
España, Italia e Inglaterra nos llenaron de partidos la tele, para luego aparecer Alemania y Holanda. Veíamos con asombro, admiración y orgullo el desempeño de los jugadores argentinos, muchos de ellos vendidos luego de jugar no más de diez encuentros en sus clubes o casi salidos de las inferiores.
Nos habituamos a las camisetas y llegamos a lucirlas en la calle como algo exótico, progresista, que nos pintaba viajeros y abierto al mundo, pues ya no éramos hincha de un club, sino que teníamos otro amor del otro lado del Atlántico.
La locura del fútbol en Europa llega a las cadenas deportivas de TV, poblando noticieros, transmisiones de partidos del país que sea y por el motivo que fuese (Copa Italia, España, Eliminatorias Euro, Mundial, Curling Cup, Fa Cup, Copa del Rey, Calcio, Liga de España, etc.).
Aprendimos a convivir con lo de afuera, porqué lo de ellos siempre es lo mejor, lo mas lindo, porqué ellos son campeones del mundo, los eventos están mejor televisado y además juegan argentinos….!!!!
Pero el colmo del disparate llega en estas semanas cuando se promociona sobre manera una serie de encuentros que disputan el Real Madrid y el Barcelona (Copa del Rey, Liga y 2 de Champions). El enfrentamiento entre los reyes de una liga de aldea como es la española, súper equipos que juegan un campeonato aparte, un torneo político de cabotaje, vergonzoso, egemónico, poco competitivo, pero muy redituable en términos económicos. Y estos eventos son importados al mundo como el gran acontecimiento del año.
El mismo es tomado así tanto por Radio Continental (Grupo Prisa), quien envió a Víctor Hugo Morales para el relato y Radio Rivadavia, que con su tan mentada alianza estratégica con ESPN, (si, aquellos que tiraron a la mierda las habituales emisiones sabatinas del fútbol de ascenso), quien en la voz de Quique Wolf y Enrique Sacco nos llevaron el partido a nuestra casa. Ambas emisoras señeras del deporte en Argentina obviaron en la tarde del miércoles un encuentro vital para el campeonato telúrico de nuestro país como fue Vélez - San Lorenzo, que se disputaba en la cancha de Boca, a puertas cerradas y en horario laborable. Pero era Vélez y San Lorenzo, no era Boca ni River y la audiencia bien gracias, les importó tres carajos que un obrero, un oficinista o un tipo que va con un walkman por la calle desee saber como va su equipo del alma. Una verdadero pecado que los aleja de sus oyentes históricos, aquellos que ya se vuelcan a medios más terrenales y humildes, los que informan sobre el ascenso o les llevan la actualidad de su pequeña institución sin que medie sponsors alguno. Para Continental y Rivadavia, el Real y el Barsa, era el hecho más esperado por los argentinos y había que llevárselos a sus casas y nosotros (que nos importa mayoritariamente un pito la Copa del Rey y lo que hagan eso dos capangas de la madre patria) debemos agradecérselos. Todo esto no es otra cosa que una bajada de pantalón que refuerza mi idea de que el periodismo deportivo argentino y sus medios, se venden mayoritariamente al mejor postor. Esto va más allá de ser un negocio, es la generación de una necesidad innecesaria; esto no es otra cosa que una movida global, una inducción ideológica y multinacional a la que debemos de acostumbrarnos de ahora en más y que tiene al deporte como protagonista y víctima al mismo tiempo.

sábado, 16 de abril de 2011

LOS PITOS DE NORAY


Generalmente un 1 – 3 en contra nos exima de demasiados comentarios y de escasas escusas para justificar una derrota dura. Un uno a tres suele ser el resultado de un baile, de una conjunción de errores, de descuidos o de planteos equivocados. Quizás un uno a tres recubra el efecto de la actitud sobre la pasividad, del equilibrio sobre el descontrol y de la practicidad sobre la carencia de recursos.
Barracas pierde su quinto partido en la B de una forma tan concluyente como sospechosa, tan previsible como dolorosa y tan justa como digna.
Para analizar una debacle debemos meter en una cacerola todos los ingredientes futbolísticos y extra futbolísticos. Hoy se jugó algo más que un partido de fútbol, fue una disputa de poderes, se peleó por los derechos de la televisión que peligran en las manos del Armenio de Noray. Se jugó por el descenso y por el orgullo, se disputó por la pelota, el terreno, los tres puntos, las necesidades y las urgencias.
El rival puso actitud, un planteo sólido en defensa, férreo en el medio y cierto talento desequilibrante en ofensiva, para perforar a una débil defensa local. Pero sabemos que en el fútbol de hoy esto no basta y es necesaria una ayuda extra para que la faena se cumpla con éxito. A la virtud del litigante hay que ponerle un juez proveedor, obsecuente, favorable, propicio y benigno. Para ganar una mini final, hace falta un pito que te tienda una mano, que cobre para vos, que recuse infracciones rivales, que genere irritación ante fallos injustos, que melle al rival del amigo de turno con amarillas, con discursos agresivos hacia jugadores, con indiferencia hacia jugadas claves, que coloque rojas sin sustento, portando un unilateral y tendencioso exceso de personalidad y se haga el boludo ante penales muy claros frente a sus narices.
Para que esto ocurra, ciertos dirigentes de AFA con innegable espacio de poder suelen coleccionar pitos, si, silbatos para que cuando sea necesario suenen a su favor. Esto ocurre desde que el fútbol es fútbol y el presidente de Armenio cuenta con una colección envidiable de silbatos que de tanto en tanto le brindan ciertas alegrías y una bocanada de aire ante campañas denigrantes.
El Deportivo Armenio, que venía peleando palmo a palmo hace unas fechas el descenso con Español, de buenas a primeras pega una racha de cinco victorias consecutivas, pasando a ser de un mediocre conjunto a una suerte de Barcelona de la B (esto me huele a podrido…!!!)
De Barracas puedo decir que ha jugado el peor partido desde que está en la B. La ausencia de Bojanich ha generado un problema en defensa de difícil solución. Los zagueros no están compensados, dan malas asistencias, le pifian a la pelota en el rechazo, se estorban, pierden marcas, abusan del pelotazo en el despeje y no salen jugando,los pasan fácilmente, se comen amagues, los desbordan y les cabecean en el área. Elías alterna buenas con malas y en las últimas fechas en su afán de despejar se las deja a los contrarios o compromete a sus compañeros con pases poco precisos. Yo me pregunto si no es hora de darle una chance a Ramírez.
Armenio nos desbordó, abrió las puntas, aprovechó los espacios y las ventajas de una última línea, remato al arco y a los pocos segundo de iniciado el partido nos estrellaron un tiro en los palos. Flojo Pablo y Fernández; Peralta apresurado y pasado de rosca. Los del medio no daban a basto y Orfila luchaba contra todos. Arriba nada, Cáceres Silva desconocido, nada que ver esta temporada con lo que rindió en la C. Grecco solito entre mil rivales y Maraschi insoportablemente individualista, poco colaborador con el juego grupal y haciendo su travesura personal. Yo me pregunto si es necesario poner en el medio tres número cinco sistemáticamente todos los partidos. Barracas se está diferenciando al Barracas que conocimos, poco práctico y efectivo, errático y vulnerable. Perdimos y no estábamos acostumbrados y nos duele; los empates son derrotas dulces que asimilamos por ser el primer año en la B y que nos permiten sumar. Estamos perdiendo puntos con los de abajo, los que quieren ingresar al reducido o salvarse del descenso, quienes de a poco nos están sacando a patas del octogonal.
En la primera parte, el penal, una mandada del Chano, un desborde del bicho y un ataque frontal que Arce desperdicia; nada más. Nos cuesta convertir y generar situaciones; el arco de enfrente está muy lejos. En quince minutos no habíamos pisado el área y Armenio nos estaba bailando por momentos. No teníamos laterales en ofensiva ni abríamos las puntas.
En la segunda mitas lo de siempre, pelotazos, desbordes sin efecto, arrestos individuales desbaratados. No hay brújula, no tenemos pasadores, gente que clarifique. En diez minutos, dos cagadas, dos goles en contra y adiós partido.
Respeto a Kopriva y le agradezco todo lo que ha hecho por Barracas, ascendernos, dejarnos en la B una año más, hacer una campaña con tan solo cinco derrotas, enseñarnos a ser profesionales, manejar el vestuario y la disciplina, su afecto y su compromiso hacia el club. Pero eso no quita que no haya cometido errores. Malos cambios, reemplazos tardíos o necesarios que no hizo (Los Andes en la primera rueda minuto 91), falta de estrategia en pleitos ganables, regaló a Orfila en la primera rueda a San Carlos, hecho por tierra el buen funcionamiento del equipo en el final de la primera rueda; exceso de cautela, manipulación de jugadores que hoy están y la semana que viene no, un cupo para un volante necesario que no usó por no considerarlo imperioso. El fue responsable de muchos de los empates cosechados que pudieron transformarse en triunfos, de borrar jugadores que rendían como los Avalo, Anaud, Almada Flores, Torres o Ciavarelli y de buenas a primeras reflotar a los Rubira, Lambermont, Garay, Matos y a un intrascendente Maraschi que no es mejor que los otros dejados de lado.
Se viene el final del campeonato y si bien estamos salvados, el octogonal peligra, se acercan los de atrás y nuestro rendimiento decae, una victoria en cinco partidos y tres empates y un tren que se aleja cuando más lo necesitamos. El equipo se deshilacha y hay que volverlo a coser. Manos a la obra.

lunes, 11 de abril de 2011

PUDIMOS GANARLO… PUDIMOS PERDERLO


Aquellos equipos que figuran de la mitad de la tabla para abajo nos están sacando las canas verdes. Como puede ser que coleccionistas de derrotas compliquen el accionar de una Barracas equilibrado y que suele resolver pleitos con los equipos grandes de la categoría, como aquellos que están arriba en tabla..
Pero el chiquitaje de la B nos puede. Clubes con hipótesis de conflicto y anárquicos nos terminan sacando de quicio, empatándonos sobre la hora, plantando defensas férreas, que justo contra nosotros se transforman en invulnerables y con delanteros que en cuenta gotas nos ponen los pelos de punta.
El miedo no es zonzo y Temperley nos temió y ese temor se tradujo en una red defensiva plagada de pibes de su club que nos jugaban como una final y que nos llenaron de dudas, nos robaron la pelota y nos regalaron dos o tres créditos que no fueron aprovechados.
Barracas, sin Matos ni Maraschi, puso en la cancha una delantera rápida que no verticalizó, ni trianguló. González y Grecco se deslucieron, llegando tarde, corriendo mucho e intentando cabecear ladrillazos. Barracas lateralizó más de la cuenta, pero no profundizó. Los centros sin referente de área son pelotas que se regalan y el arquero celeste descolgó en la primera etapa no menos de seis.
La ilusión óptica en el primer tiempo fue ver a un Barracas dominador, pero que no inquietaba tanto y a un rival débil en ofensiva.
En la segunda mitad Kopriva pone a Castagnino sacando a Orfila y se la juega, pero perdimos el medio y fuimos permeables. Temperley nos atacó por momentos y nos puso en jaque. Un error de Elías en un rechazo con el pie derivó en un remate en el palo. Minutos antes el propio Gómez tapó un mano a mano.
Barracas nada, Castagnino recibiendo solo por derecha y desperdiciando cada embate, ya sea por exceso de individualismo, centros sin destino, desbordes poco efectivos o consumido por la marca.
González desaparecido. El ingreso del Chino Avalo le dio protagonismo a la visita, quien por izquierda generó las situaciones más claras. Al final un cabezazo al palo cuando terminaba el partido nos deja con un sabor amargo, pues Temperley era un rival ganable, máxime fuera de su casa.
Pudimos ganarlo, también pudimos perderlo. Las canchas amplias, los espacios abiertos en definitiva nos restan piernas y efectividad; nos cuesta cubrir terrenos, buscar el ciego o el vacío y como así también triangular, hacer una pared y llegar de llenos frente al arquero. Con abrir la cancha no sirve, solo es una parte del juego. Nos faltan otros ítems que no aplicamos como cortinar para el remate de media distancia, generar foules en puerta de área, tener un buen rematador por esa vía, etc. No tenemos cambio de ritmo y nos subordinamos a la marca rival.
Una pena, pues los equipos de arriba no suman y no aprovechamos las chances de despegar y posicionarnos mejor en el octogonal. No vaya a ser que el reducido sea solo eso, un reducido cóctel de ilusión que solo dure noventa minutos.

martes, 5 de abril de 2011

DELANTEROS SUPLENTES MATA GALANES


Ganamos y cumplimos con el objetivo pautado. Llegamos a los 51 puntos a expensas de Platense, un grande que no enfrentábamos en Olavarría y Luna desde hace 84 años. Se disiparon los fantasmas del 1 a 1 con Suarez y el equipo jugó un discreto partido con un justo resultado final.
Sufrimos en la segunda parte innecesariamente y pudimos cerrar el partido. Los goles fueron convertidos por Peralta y González. Aunque vimos a un Barracas solidario, menos vistoso, más previsible, errático y repetitivo, el triunfo esconde defectos que seguramente serán trabajados en la semana, ya con Arce y López en el campo.
Barracas arrancó el partido jugando a lo Barracas, abriendo la punta, mordiendo en el medio y jugando al pelotazo para Matos. Maraschi vertiginoso, excesivamente individualista, peleando contra molinos de viento, sin poder cerrar ninguna jugada y hasta no efectivo en tiros libres. La defensa tuvo baches por derecha aprovechados por el 10 rival, quien nos complicó con algunos centros.
La etapa pasó sin pena ni gloria hasta el cabezazo de Peralta tras el corner ejecutado por el paraguayo, estampando el 1 a 0. La segunda parte nos sorprende con un Platense adelantado, abriendo a las puntas, sin profundidad y dejando baches profundos en el fondo, que Barracas no pudo aprovechar, pues no verticalizábamos de contra y el arco nos quedaba lejos. Inquietamos con algunos arrestos individuales y centros intrascendentes. La lesión de Matos nos deja sin un referente de área, lo que nos daba más trabajo progresar en ofensiva.
El ingreso de Gonzales y Grecco posicionó a Barracas con una delantera rápida, vertical y explosiva, pero por sobre todo solidaria y ya sin el paragua, ni Federico, el camionero no claudicó y en una gran combinación de los delanteros ingresados, llega el cierre del score en una gran jugada de Gonzalito.
Volvió a mi criterio la delantera ideal, la avanzada efectiva que debiera tener más continuidad, especialmente de visitante, pues estos rapiditos aprovechan errores y espacio que nos regalan los rivales, que junto a un media punta que los asista, seguramente llenará de goles la ofensiva barraqueña.
Es un pecado tener en el banco 13 o 14 goles desperdiciados. Hoy la delantera suplente se quedó con la más linda y dejaron sin nada a los galanes hegemónicos, quien frente a Platense finalizaron con las manos vacías.
Cincuenta y un puntos, un excelente regalo de cumpleaños.

martes, 29 de marzo de 2011

SIEMPRE NOS ABROCHAN AL FINAL


Existen empates dulces y empates heroicos, empates aburridos y empates injustos. En el mundo del fútbol, aparecen de vez en cuando igualdades mezquinas, absurdas o tristes. Algunas son dramáticas, en tiempo de descuento o por errores arbitrales. Sin embargo en el mundo Barracas disponemos de empates para todos los gustos. Poco menos de una rueda de igualdades nos dibuja una tabla con tan solo cuatro derrotas (el equipo que menos perdió). Una dulce imagen que esconde una abismal diferencia con Atlanta, el puntero, que dicho sea de paso perdió más que nosotros. A veces empatamos y otras nos igualan y más de una vez sobre la hora, en tiempo de descuento, lo que provoca que un punto que sirve para sumar hacia esas interminables cincuenta unidades, sea solo una miseria cargada de bronca e impotencia ante el hecho consumado. Yo me pregunto si sirve empatar tanto ….?. Tres empates equivalen a dos derrotas y un triunfo, es solo una cuestión matemática.
Pues bien, hoy Tristán Suárez nos empató sobre la hora. Injusto…?, tal vez…
Subestimamos a un rival que se comió nueve goles en dos partidos sin darnos cuenta que en esos dos encuentros metió cinco tantos. Nuestro rival resultó ser equipo partido en dos, con una defensa permeable y un aquero seguro, en contraposición con una ataque equilibrado, de toque, dinámico, peligroso, inquietante y amenazante, que nos complicó la vida en la segunda etapa.
Barracas, sin Peralta ni Bojanich en el fondo, con el paraguayo y Grecco de entrada, ensayó una zaga central de compromiso parecida a la que jugaron buena parte de la primera C en la temporada pasada. Y cometimos errores típicos de la primera C. Nos complicaron los centros y los desbordes; el toqueteo en mitad de cancha tuvo a mal traer a un medio que ser reforzó con Torres y Rubira promediando el segundo tiempo, sin ser esto suficiente para resolver el problema de contención.
Luego del tanto de Matos, Barracas se replegó, perdió la marca en el medio y el adelantamiento de la visita descubrió errores en media cancha y fisuras en el fondo, que no eran muy habituales verlas en partidos anteriores. Éramos vulnerables.
En el complemento nos perdemos varios goles, uno de ellos sobre la línea. El dominio de terreno y pelota solo era una ilusión óptica, sabíamos que un uno a cero era escasa ventaja. Nos cuesta meter goles, no rematamos seguido al arco y cuando lo hacemos no provocamos riesgos. Los ataque son eran arrestos individuales, por ejemplo de González o Maraschi (quien se ha transformado en una jugador de jugadas y no de partidos), pelotazos para que Matos la baje o centros a la cabeza de nadie o no capitalizados en jugadas de peligro.
Al final, lo de siempre, nos terminan abrochando pasado el tercer minuto de descuento, la repetición de una historia de frustración de la que ya nos familiarizamos y que siempre nos plasma como ganadores morales de un pleito con resultado injusto.
Vale formularse la pregunta de si tenemos todo lo que creemos que tenemos, si nuestros delanteros son tan temibles y desequilibrante como pensamos que son; si nuestro medio y nuestra defensa realmente conforman un muro impenetrable como lo marcan los rendimientos invisibles de pocos goles en contra, interminables empates y escasas derrotas.
Falta poco para el objetivo. Luego se verá para que estamos; no vaya a ser que la mediocridad de una categoría nos catapulte a una ubicación ficticia, la que nos muestra como sorpresa y hacedores de una muy buena campaña y que de a poco se ha de diluir, justo ahora que llegamos al último tramo de este campeonato, de un campeonato que seguro nos verá salvados del descenso, pero de un campeonato del que de tanto en tanto nos terminan abrochando al final de una partida injusta. No vaya a ser cosa que en la recta final nos quedemos sin gasolina.

miércoles, 23 de marzo de 2011

LA MUFA NO SERA TyC ….????


La tele nos ha televisado si mal no recuerdo algo así como siete veces, sin contar las emisiones de Antina. De lo que he podido recordar al respecto, salvo la victoria frente a Telmo en la promo en cancha de Defensores de Belgrano, donde ganamos por uno a cero y el triunfo tuvo sabor a derrota y de la propia derrota en Barracas con el bloopers de Strelau frente al mismo rival, todas las emisiones de TyC de los partidos de Barracas Central han sido empates en uno. Lo peor de todo, es que esas paridades no fueron otra cosa que triunfos morales de nuestra divisa en partidos a nuestro favor, dominados y controlados y que fueron empardados tan solo por la mala leche que los pobres a veces solemos tener cuando nos topamos con la más linda.
Es bello ver a Barracas por televisión, porque uno se siente importante, por que se les avisa a todos nuestros conocidos del evento y éste se vive, birra, pizza o empanadas mediante, con ciertos nervios y muchas expectativas. A lo explicitado y ante el resultado puesto solo se me ocurre una definición, algo injusta por la importancia que conlleva lo mediático, pues este canal deportivo emitió el gol de Salom frente a Excusio y es que el canal TyC ha obrado en esta B metropolitana como un verdadero talismán de la mala suerte, de la desventura, un suerte de fulmine o yetatore, que nos tira mala vibra en cada presentación televisiva.
Conjeturas aparte, ayer pude ver a Barracas por tele y ciertamente no me transmitió el equipo absolutamente nada. Todo previsible, salvo la lesión de Bojanich y las bajas de Morón en ofensiva, que fueron una bendición para nuestras aspiraciones. Es obvio que fuimos a buscar el empate y veo con cierta alarma como nos cuesta jugar de visitante, en canchas grandes, ante rivales mediocres y cuando salimos en función especuladora. El arco contrario nos queda lejísimos y en la noche de ayer Migliardi casi ni tocó la pelota, especialmente en la primera parte, don de salvo el cabezazo de Matos, Barracas no inquietó.
Morón nos puso unos pibes en ofensiva que nos complicaron la noche. Ciavarelli, lo mejorcito de Barracas desbordando y tirando centros horribles para nadie y con un medio errático, con Arce desconocido, luego reemplazado por Cáceres Silva que amago más de lo que aportó. Maraschi movedizo y poco profundo, tuvo en la jugada del penal su momento cumbre. Matos lo de siempre bajando pelotas de espalda al arco.
La defensa sintió la ausencia de Bojanich y el ingreso del paraguayo le restó presencia en el medio en la segunda parte, que fuera aprovechado por Morón para empatar el partido tres un error cometido en el medio. El hombre del gallo mete una volea totalmente desmarcado en el área.
No se, pero a mí me dio la sensación que Barracas no iba a meter otro gol aunque el partido se extendiera hasta las doce de la noche. Con los goleadores Grecco y González afuera, no tuvimos los rapiditos que esta clase de partidos requería. Al final, un desteñido Castañino ocupó el espacio que le dejó Ciavarelli.
El punto nos sirve, estamos quintos con ventaja deportiva y tenemos dos encuentros seguidos de locales, uno de ellos frente a T. Suarez, que se comió nueve goles en dos fechas. Merecimos mejor suerte en un partido que tuvimos controlado, espero que en un futuro las distracciones no nos jueguen una mala pasada. Está claro que me quiero salvar del descenso, pero también deseo quedar bien ubicado en el reducido, esto a pesar de los malos flujos que nos suele tirar Torneos y Competencias cada vez que nos televisan.

miércoles, 16 de marzo de 2011

TODOS SOMOS CRISTIAN U


La mayoría de los argentinos tenemos un espejo, una imagen, una suerte de alter ego habitando en un programa de televisión. Se llama Cristian Urrizaga y se lo conoce como Cristian U, en esta suerte de conventillo glamoroso, libreteado y manipulado como es la CASA DE GRAN HERMANO. Independientemente del tenor del programa, del juicio de valor a su productora, a sus participantes, conductores, panelistas y televidentes sobre si es un entretenimiento, una pavada que no merece verse, una emisión para infradotados mentales en un país que necesita que nos preocupemos de cosas importantes o una muestra de lo que la sociedad nos depara fuera de la popular casa, existe un punto importante para analizar y es el referido a como nos conducimos los argentinos y quienes son nuestros espejos al que tomamos como ídolos de cabotaje.
Para los que se desayunan ahora, les cuento que la productora Endemol, con su producto La Casa de Gran Hermano, nos presenta de tanto en tanto a un puñado de divinos concursantes (20), que encerrados 4 meses en una casa, juegan a un juego de convivencia o supervivencia, como más le parezca. En ella afloran todas las formas de la miseria humana para lograr el premio máximo otorgado por el voto popular a través de sospechados mensajes telefónicos. Cada semana un hermanito se va de la casa por la nominación de los participantes en primer lugar, quienes eligen a dos tipos o minas que quedan en una placa, para ser evaluados por los televidentes, que llamado de celular mediante (cinco pesos el llamado para votar) le ponen fin a su aventura mediática, aunque muchos la siguen por un tiempo afuera, logrando muy pocos de ellos una pequeña fama que se desplaza en el tiempo, en base a laburos de poca monta.
Ya ha habido como siete ediciones de este programa, pero en esta última se destaca un participante que es la versión más bizarra del joven argentino. Treinta añero, jugador empedernido, violento, con causa judicial pendiente por agresión en confuso episodio, depresivo, obsesivo, mentiroso y manipulador, es el as en la manga que tiene la productora para lograr pingues ganancias en esta temporada. Su maquiavélica manera de jugar le valió el mote de ¨Gran Jugador¨, aunque en uno de sus ataques depresivos, la casa le ganó y terminó abandonando. Lo que sorprendente es el grado de apoyo generado en el afuera, logrando una masiva adhesión por su juego y su maliciosa personalidad. La producción luego del retiro de este tal Cristian U y al ver la andanadas de mails y pedidos a través de llamados telefónicos y en mensajes por las redes sociales, se vio obligado a manipular sus ¨muy flexible reglamento¨ para colocarlo de nuevo en el juego junto a un par de cuatro de copas más. El manejo de su obediente masa seguidora, llega al punto de hacer expulsar a los integrantes que se le antoje por medio de un pedido vía Twitter.
Porqué un sujeto execrable como éste tiene el apoyo del público, porqué es considerado un estratega del juego, cuando sabemos que su accionar excede el ámbito de la casa. Porque queremos al malo y al tramposo por sobre el bueno y el correcto. Porque nos seduce la maldad y la agresión como valor de personalidad, porque ponemos al juego como excusa, si se puede jugar con buenas armas.
Todos somos Cristian U en la Argentina, todos hacemos lo mismo que él, violamos semáforos en rojo, metemos una bola de billar en la buchaca sin que el otro se entere, somos rebeldes ante las normas, mentirosos, manipuladores y violentos ante lo que no nos gusta escuchar. En definitiva todos en alguna medida, se vea o no Gran Hermano, tenemos como ídolo al villano de las películas.

sábado, 12 de marzo de 2011

GRECCO, UNA PINTURITA


Buena victoria de Barracas Central frente a Italiano por 2 a 0 en un encuentro que se deduce una revancha de lo ocurrido días atrás en la derrota frente a San Carlos. Era imperioso jugar este partido, pues las malas condiciones climáticas preanunciaban lluvia y un temporal parecido al vivido frente a Defensores y una postergación no sería conveniente, ya que los azzurros venían sin técnico y con una rachita de partidos perdidos y porque nuestro próximo encuentro es frente a Morón dentro de diez días y televisado en condición de visitante.
Era superlativo ganar y esta tarde no contábamos con Orfila por suspensión. Y se ganó.
Arrancamos con polenta y buen pié. Le generamos un par de opciones, en donde sacaron una en la línea; en otra, Matos pudo rematar y el pingbal nos dijo que no y finalmente un remate en buena posición de Grecco dio en el arquero. A partir de allí, Italiano emparejó y el encuentro se encamino en una igualdad al finalizar la primera etapa, donde los visitantes, a pesar de ganar en el medio, no llegaban a inquietar a Elias.
En el complemento Barracas mejoró, Ciavarelli, la figura de la cancha, se mandaba y tiraba centros como en la primera parte, pero esta vez con más peligro para los visitantes, capitalizados muchos de ellos por Matos, hasta que uno de esos centros dio en la cabeza de Grecco y fue él quien dibujo una pinturita de gol, abriendo el marcador y sosteniendo una superioridad que terminó rubricada por el recién ingresado Rubira, tras una mandada al área y un remate al primer palo de Anconetani. 2 a 0 y clinc ...caja...!!!
Bien Marashi y el aporte de Fariña,que algo solo en el medio, se las ingenió para capitalizar marca y juego. Bien los del fondo, con su solidez acostumbrada. El ingreso de Torres le dio a Barracas la pausa y el equilibrio y Castagnino la velocidad y la penetración.
Buen triunfo y un optimista futuro. Una pinturita del Grecco de Barracas abrió el camino para la ilusión del reducido. Habrá que seguir creyendo en estos artistas.

viernes, 11 de marzo de 2011

LOS DE AFUERA SON DE PALO


La violencia engendra violencia como los perros engendran perros. La piña de Bojanich a Oroná despertó en el mundo del ascenso otra pelea, una guerra de miserias que ha involucrado a viejos enemigos.
La violencia tiene muchos padres además de víctimas y victimarios. La fuerza puede ser la ejecutora del daño, pero además la palabra acciona como puñal que desencadena el drama. Y es allí donde la víctima pasa a ser victimario y el supuesto victimario, un chivo expiatorio, una excusa, un nombre en letras de molde que surge del irracional uso de la lengua.
En la agresión existe un postulado de acción y reacción y dentro de un partido de fútbol, con 120 pulsaciones coronarias, la razón cede terreno.
Para el mundo desinformado, racional y políticamente correcto, Bojanich es un agresor que merece una pena ejemplar y Oroná, una víctima del modelo que nos dibuja una nariz rota, una agresión a espaldas sin un supuesto motivo.
No justifico la violencia pero la interpreto. Yo uso la violencia para defender mi casa, mi familia, mis convicciones pisoteadas y mi amor propio vulnerado. Solo Bojanich sabe en su fuero íntimo que tópico lo alteró para tomar esa decisión y solo Oroná, sabe en su personaje de víctima, el motivo por el cual le cerró los puños a su ocasional agresor.
Pero este hecho no quedó en la anécdota; fue tratado como material periodístico de barricada por aquellos que no quieren al ascenso.
Y allí aparece un tal Gabriel Anello, persona no grata en el ámbito de la AFA, de profesión periodista del ascenso, quien tomó el hecho anecdótico y con un tiro por elevación, apuntó a Barracas Central como institución, a su presidente Claudio Tapia, como dirigente y yendo más allá, a la conducción grondonista de la B metropolitana de la casa mayor del fútbol.
Marcó una agenda con una tendenciosa encuesta en su trasnochado programa radial que de casualidad escuché el jueves por la noche, en la que presiona a los dirigentes de Barracas Central para que tome una medida disciplinaria contra Bojanich, habida cuenta que el zaguero barraquero no fue informado por el hecho mencionado. Abrió los micrófonos para que sus oyentes opinen y en su web, el ascento.tv, vapuleó al jugador de Barracas por un hecho que no vio, y del cual se basó únicamente por el testimonio de una de las partes.
Pero para Anello el problema no es Bojanich, sino el club al que él representa, cuya dirigencia es adversaria de su mentor intelectual y me refiero al Sr.Daniel Vila, confeso candidato a suplir a Grondona.
Para Anello, la piña no la pegó Bojanich, sinó Chiqui Tapia. Tomando una absurda postura de Fiscal del Pueblo, pide a gritos justicia para la agresión, justo él, que permanentemente agrede con la palabra, provoca con sus dichos filosos, escudándose en la libertad de prensa, invita a peleas retóricas y de hecho, ofende la historia de instituciones señeras y genera enemigos en los que no piensan como él. El litigio es su estilo periodístico que provoca odios y polémicas y eso garpa en los medios.
Estoy seguro que ante la provocación negada por Oroná, Anello hubiese respondido de la misma manera que Gastón, pero con una trompada cargada de verdades a medias.
En cualquier riña callejera, los de afuera son de palo y este código rige además para el más pequeño, bronceado y bien parecido de los periodistas que nos ha dado nuestro pobre fútbol de ascenso, me refiero al Sr. Gabriel Anello.

jueves, 10 de marzo de 2011

ROMPECABEZAS


Vamos a parar la pelota y hablar de fútbol. Quiero hacer una suerte de análisis de la actualidad de un Barracas Central que viene haciendo una buena campaña en la B Metropolitana, a horas del partido frente al Sportivo Italiano.
Cuando promedia la segunda rueda de esta temporada los hinchas de Barracas podemos sentirnos satisfechos por la performance en este torneo nuevo para nosotros. Claro que el objetivo son los 53 puntos para salvarnos del descenso, pero a juzgar por los porotos cosechados hasta ahora, el tema del reducido pasa por nuestras cabezas de insaciables futboleros que quieren ver siempre más arriba a nuestro querido club.
Mérito de Kopriva y sus hombres, de los jugadores y dirigentes, que apostaron a un estilo de trabajo que nos está dando rédito. Si hay algo que el técnico de Barracas nos enseño y le enseño al presidente y a sus colaboradores, es a ser profesionales y a trabajar como tales. Barracas es hoy una institución seria, previsible y respetada.
El fútbol se ha manejado con seriedad y eso implica un gran esfuerzo económico, ya que al mismo tiempo de crecer en la tabla, prosperábamos en obras, todo junto.
La B Metropolitana nos ha deparado más de un desafío. El hacer pie en la categoría, el reforzar el plantel, el dejar nuestra cancha en condiciones para enfrentar el reto. Y vinieron nuevos hombres que se sumaron a la base de la primera C y eso generó mayor competencia y el equipo creció en nivel. Perdimos tan solo 4 partidos y empatamos algo así como 16, raro, verdad...?. Recuerdo cuando Barracas ascendió en el 74, la primera temporada de la C 75 nos vio empatar en 19 oportunidades. Todo cuesta, adaptarse a una nueva casa cuesta. El 2011 nos depara nuevos duelos que debemos encarar con ambición. Seguro que habrá nuevas obras y nueva gente y un aire fresco bañará Olavarría y Luna.
Pero dije que iba a hablar de fútbol, de balance, de actualidad. Desde luego que los rendimientos individuales tienen al tiempo como un factor de cambio. Y esto corre también para el equipo. El que la rompió en una época, tal vez hoy no tenga el mimo nivel. Y esta variación en el talento de cada hombre es un rompecabezas que se le presenta al técnico de cara a la última parte del campeonato y quien te dice de cara al reducido.
Y a fuerza de hacer nombres y amén de lesiones y falta de continuidad, podemos decir que por ejemplo Torres no es el mismo que terminó jugando el año pasado, lo mismo ocurre con Pablo, Almada Flores, González o Rubira. Fernández mejoró su rendimiento por la izquierda, aunque su juego violento le la dolores de cabeza a más de uno. Ciavarelli por derecha no es aprovechado y las lesiones siguen limitando a Cáceres Silva en un equipo que necesita si o si de un media punta. Las incorporaciones fueron acertadas. El chano volvió a darle al medio una combatividad que no tenía en la primera parte del torneo y Peralta le aportó jerarquía y experiencia a la última línea. Este año los delanteros están faltando a la cita, tal vez por que falta ese media punta que se las de servida para el gol; salvo el tanto de Grecco contra Acasusso y el de Matos frente a Comunicaciones, los hombres de ataque no la están metiendo, a pesar de generarse situaciones. Maraschi vertiginoso como enganche, pero poco claro a la hora de asistir, velocidad sin precisión es como potencia sin control.
La presencia del bicho y de Mauro modificó el dibujo del medio hacia adelante, desarmando la dupla goleadora del 2010 que los tenía a Gastón y a González como protagonistas. Valiosa la actulaidad de Fariña, Arce y Bojanich en el primer equipo. Pero algunos hombres no les están dando a Barracas el rédito que de ellos se esperaba, tal es el caso de Castagnino, por dar tan un solo un nombre. El chino ausente y necesario, un cupo que en la segunda rueda no fue completado y una estrategia recatada, previsora y saca puntos, para engrosar el promedio y que de pronto atenta contra la locura y la irresponsabilidad de un equipo más ofensivo. Las lesiones que sistemáticas se sucedieron y las suspensiones plantean un rompecabezas para un técnico acostumbrado a cambios sobre la marcha de acuerdo al rival de turno.
Faltan once o doce fechas para finalizar el torneo, once o doce piezas para terminar el rompecabezas de una B metropolitana que nos está enseñando a madurar, a tomar oxígeno y a programar nuestro GPS deportivo para viajar a nuevos rumbos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

LLAMEN A LOS BOMBEROS


Cuando parecía que ya no nos tocarían más árbitros tendenciosos, poco amigables, arbitrarios, con esa mezcla de mala leche y mala fe que pudimos cosechar a lo largo de los años; colegiados que enlutaron tiempos nefastos para el fútbol de mi querida institución y que tuvieron no hace mucho tiempo su corolario en actuaciones lamentables como la de Lanolina o Cernadas en la primera C, apareció un nuevo amigo del sufrido camionero, un camarada llamado José Carreras. No, no es el cantante lírico catalán; es un pibe recientemente ascendido a la B metropolitana, es la primera vez que nos dirige y fue en Berisso donde hizo su debut.
La primera B nos recibió con un discreto nivel arbitral; nos reencontramos con viejos conocidos como Meineri o Barraza, que nos dirigieran y que a la postre mostraron excelente nivel. Pero lo de Carreras escapa a todo análisis, cayendo en los lunares y defectos más descalificadotes para un juez que procura trepar de categoría. Falta de personalidad, cobardía, manejo discrecional del reglamento, localista a ultranza, soberbio, portando una gran dosis de animosidad, agresividad e intencionalidad hacia jugadores y dirigentes visitantes.
No es de extrañar que suceda este tipos de apariciones estelares en un ámbito del referato permanentemente sospechado y permeable a presiones y máxime cuando se disputa la segunda rueda y estamos a vísperas de definiciones importantes. Barracas está en la cima y molesta, sus dirigentes, ejemplos de conducción y ligados al sindicalismo suelen irritar a noveles árbitros que se defienden atacando, probando su personalidad y activándola en base a respuesta patoteriles frente a pacíficas requisitorias.
Lo de Carreras es la continuidad de un estilo que se viene repitiendo en las categorías de ascenso, el que le importa un pito todo, el informe del veedor, el comentario periodístico, la potencial gresca dentro o fuera de la cancha por sus desatinos reglamentarios. A Barracas lo desarmó, lo desmanteló, no le cobró penales, le expulsó a un jugador injustamente y apresuradamente y le retrasó el reloj del crecimiento deportivo en esta temporada.
Es hora de bomberos porque es hora de incendios, pero estos distan de ser servidores de la comunidad, son serviles a sus ambiciones personales y a ciertos intereses que en 40 años de ascenso todavía no he podido descifrar