miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
AMERICA DESUNIDA
Por Dios, basta de estos torneos ecuménicos con formatos de campeonatos de tenis. Hay que dejar de lado el componente marketinero que envuelve al fútbol y que lo circunscribe zonalmente, parcializando y relativizando sus resultados, con el consiguiente desenlace plagado de injusticia, eventualidad, sorpresa, especulación y casualidad.
Démosle un marco un poco más serio a las copas continentales, que dicho sea de paso se juegan cada cuatro años y merecen un poco más de respeto, dedicación, tiempo de confrontación y un dibujo más real que priorice el deporte por encima de los negocios, los espacios, las vacaciones y los derechos televisivos
Las Federaciones de fútbol, como las Confederaciones y la misma FIFA, apuntan en estos tipos de eventos a dos palabras que son más que sustanciales y garpan a la hora de contar billetes, como son el Patriotismo y el Dramatismo. Pareciera ser que sin esos dos componentes no existe un torneo de fútbol viable a nivel internacional.
Que la Copa América se llame de tal forma y que solamente participen los escasos equipos afiliados a la Conmebol o Confederación Sudamericana de Fútbol, más un par de invitados para completar el draft, es y fue un verdadero disparate que viene siendo interpretado por años de disputa. Nuestro fútbol continental amerita hoy por hoy un nuevo carácter de contienda zonal que involucre a todos los equipos del continente; con esto quiero decir a todos, mismos que no llegan superar las 32 representaciones que habitualmente amenizan un mundial.
Estos arreglos lograrían jerarquizar la Copa y ser prenda de unión entre ambas Confederaciones americanas, amén de revalorizar aspectos que tienen que ver con el desarrollo futbolístico de los países participantes y unir la región con el consiguiente beneficio turístico y económico que esto resulta.
Reformar un estadio para jugar dos partidos es un disparate inadmisible y con consecuencias económicas irreversibles. Aceptar que un país presente una sub 23 o seguir definiendo ciertos partidos claves por penales o con alargues, solo colabora para disminuir la categoría del campeón, la valuación de los jugadores, el ánimo de un país y la seriedad de los organizadores de cara a futuros emprendimientos. Debe primar en una definición los puntos, los goles afavor, los goles en contra y hasta las amonestaciones o expulsiones y no depender de la jornada heróica de un arquero o la bendición de un poste o un travezaño.
Es imperiosa una reestructuración de la Copa América en función de futuro, no para que sirva como banco de prueba para las eliminatorias, sino para que su ganador clasifique al mundial y sea el monarca americano sin discusión por los siguientes cuatro años. Servirá además, para que el país organizador se vea favorecido por una demanda turística en serio, junto a ese aluvión de simpatizantes que de seguro asistirán cuando la cosa pinta importante.
Aguardo que el sueño de los prohombres americanos que habla de la unidad de un continente, no quede solo en los libros de historia y que el fútbol tome ese testimonio y lo ponga en práctica para las futuras generaciones, aunque más no sea por el bien de este deporte.
domingo, 17 de julio de 2011
AMERICA LATINA Y MARADONA… FELICES..!!!

Argentina eliminada de su propia Copa América en cuartos de final por Uruguay bajo la ejecución de penales. Este es el titular de portada de gran parte de los diarios y revistas del mundo y de cuanto medio periodístico deportivo habite en la tierra. Desde el 1993 que los argentinos no levantan este trofeo y si bien la importancia del evento es relativa, el hecho de jugar en casa, con el mejor jugador del mundo de nuestro lado, es presión suficiente para tratar de ganarla, dejar a un país contento y recuperar el prestigio que estamos perdiendo a fuerza de no ganar nada por años, esto a pesar de contar con los mejores jugadores del universo infinito y más allá.
La derrota y eliminación de Argentina seguramente ha llenado de satisfacción a decenas de pueblos de la órbita latina, quienes nos ven como el rival a vencer, como sujetos despreciables y verdaderas basuras deportivas a las que hay que aniquilar. Seguramente aflorarán en los diarios hispanos parlantes los titulares más siniestros, nefastos y catastróficos sobre el destino y la actualidad de nuestra selección. Es probable que hagan leña del árbol caído países que nunca figuraron en un podio futbolero, pero el solo hecho de ver afuera a Messi y sus amigos de esta justa continental, es suficiente motivo para esbozar una sonrisa irónica, una burla de mal gusto y el regocijo por el sufrimiento del hincha local, que ve como queda eliminado prematuramente de su propia fiesta.
Otro que se debe estar pegando una panzada es Maradona, pues el equipo del dueño del serrucho que lo ajustició de su cargo de DT, fracasó en la primera contienda por los puntos.
Muere la Argentina futbolística y lo hace en el cementerio de los elefantes, en la cancha de Colón, en Santa Fe, donde jugamos los dos partidos más frustrantes de esta copa. Un grupo, Uruguay, venció a un equipo, la Argentina, que si bien tuvo pasajes de buen fútbol, fue superado por un conjunto que no se amilanó tras la expulsión tardía del asesino serial de Diego Pérez, quien tendría que haber sido rajado luego del primer foul del partido.
El triunfo oriental fue legítimo. Su juego se basó en lo que viene haciendo por años con éxitos dispares; líneas cerradas, poco espacio, marcas férreas y delanteros verticales, lo de siempre y con esa manía que tienen de disputar cada pelota como la última, cagándote a patadas como un método sistemático y visceral, poniendo cara de malo en cada acción, prepeando, buscando roña o gesticulando cierto perjuicio arbitral como método de supervivencia, donde lo bonito y vistoso pasa a segundo plano. Un estilo que más de un periodista boludo ha rotulado por años como garra uruguaya.
Lo de Argentina fue pobre; Messi más diez y con eso no basta. Cada jugador haciendo su propio partido, individualista, como queriendo rajarle a sus compañeros en cada posesión de la pelota. Los de Europa no nos salvan, todo es zanata, gloria foránea intransferible, lauros privados sin patria, falta de estilo, ausencia de actitud, abulia, desencanto, tristeza. Un técnico incapaz y la idea de que seguimos teniendo los mejores jugadores del mundo.
Los argentinos zozobramos por más de dos horas frente a la tele observando a nuestra terrorífica defensa, pifiando, bartoleando, pegando de más, perdiendo marcas y siendo superada en la cancha de arriba. No importan los nombre, la gente ya los conoce, próceres de una generación frustrada que sobrevivió a fuerza de logros en sus clubes europeos. Poco y nada, como siempre, como desde hace años, ganando solo partidos, con pena y sin gloria. Durante años nos preocupamos a quien poner adelante y no le dimos bolas a los que jugaban atras y en Santa Fe la historia nos pasó la factura.
Desconozco lo que vendrá, pero la actuación Argentina en la copa fue vergonzosa y abre el debate de la toma de un nuevo rumbo, con un nuevo y capacitado técnico y la convocatoria, formación y crecimiento de hombres del ámbito local para disputar las próximas eliminatorias. Europa deberá ser una reserva para colocar lo que nos falta y no una usina de estrellitas millonarias que se exhiben en un campo de juego, en lugar de competir por una gloria, que casi nunca pasa por la aduana de Ezeiza.
jueves, 14 de julio de 2011
EL HIMNO DE LA DISCORDIA

Yo me pregunto cuales son las claves del patriotismo..?. Cuáles son las muestras que un ciudadano debe dar para demostrar y demostrarse su profundo amor por la patria. Quizás no baste con el merchandising oficial que me propone el uso y abuso de una bandera, una escarapela, un escudo en la solapa, un gorro o una cara pintada con la pilcha al tono. Tal vez no sea suficiente el pregonar a los cuatro vientos nuestra condición de patriotas, vivando o dando loas al país adorado en cuanta ocasión se cuadre, ya sea en un acto festivo, colegial, político o deportivo.
La entonación del himno argentino ha sido para mí un hecho de suma incomodidad en épocas de estudiante en el colegio primario. Me daba una vergüenza bárbara que los de mi alrededor me vieran cantar y desde luego desafinar las tan solemnes estrofas. Desde luego que en esos tiempos la mímica era la mejor arma que contaba para pasar el momento. El servicio militar me toma en una época desagradable para la Argentina, en la que todo se hacía a los gritos; se daban órdenes a los gritos, se respondía a los gritos, en años donde otros gritos fueron acallados por el silencio y por el miedo. Allí en el cuartel el himno se cantaba a los gritos. Para ese entonces pensaba que la Patria era solamente la familia y nada más, y que no salía de ese entorno por nada del mundo. Para mí la Patria eran mis viejos, mi hermano, mis primos, mis tíos y que los demás se caguen.
Con el correr de la vida me fui dando cuenta que la Patria es más que un canto, que un trapo, que un grito, que un rótulo. La Patria es como una madre, son dos manos que te cobijan, es un manto que nos cubre. La Patria era un bendición a la que había que honrar y por ese entonces sentí la necesidad de honrarla siendo simplemente un buen tipo, solidario, participativo, honesto, buen padre y buen hijo, solo eso me era suficiente. Pensé que laburando decentemente podía servirla y que todo lo demás era todo lo de menos. Y así crecí en este suelo argentino, haciendo Patria a cada hora, en cada momento de mi vida, en cada latido y en cada suspiro que Dios me regalaba.
A partir de allí noté que el himno era un canto que me unía a mis hermanos, pero solo era eso, un canto. Al ver izar mi bandera, ante un día patriótico, ante un busto, un héroe, un logro o una conmemoración, mi pecho se inflaba de orgullo, del mismo orgullo que tenemos todos los hombres de todos países de este mundo, cuando afloran los colores nacionales y su música se eleva eterna e inmortal.
Para cantar un himno debemos ubicarnos en el contexto donde se entona, el ámbito y la circunstancia. No siempre un encuentro cultural o deportivo entre países amerita tamaña demostración de lealtad. Tal es el caso del fútbol o de los deportes en general. Desde que el mundo es mundo, ya sea en un mundial como en los juegos olímpicos, la entonación de los himnos figuran como un canto a la conquista, la disciplina y la competencia. El portar la bandera, el verla flamear y entonar la canción patria es algo más que obligatorio, imperativo e inexcusable. Una verdadera falacia y un disfraz puramente de mercado o de márketing que le dicen, solo para captar el orgullo de desprevenidos actores.
El que un deportista entone el himno de su país en un evento deportivo, no es otra cosa que desvirtuar el verdadero objetivo de una canción patria y más grave aún, es que una afición chauvinista se lo exija como un condición inquebrantable.
El pretender poner en tela de juicio la calidad de argentino por su vocalización, por su enjundia, por sus rictus, por sus lágrimas, por sus gestos y por su emoción, es el hecho más miserable, dramático y descalificador que como compatriotas podamos demostrar. Cada uno expresa su sentimiento como le plazca y eso es extremadamente respetable para mí, hasta diría sagrado, como quien expresa a su modo la fe o su religión. Esas demostraciones no son negociables.
En definitiva y para terminar, me sigo preguntando cuales son las claves del patriotismo..?. A mi modo ver, de la única forma que se hace patria, es con una buena dosis de trabajo, humildad, sacrificio y ese silencio y transparencia que durante generaciones nos transmitieron los grandes de mi país, los anónimos y los famosos, los próceres y los mortales del día a día de esta bendita Argentina, que a veces ante la entonación de su himno, se queda muda.
martes, 12 de julio de 2011
ONCE CONITOS COLORADOS

Consultando el diccionario sobre el prefijo SUB, el mata burros me lo describe como ¨bajo¨ o ¨debajo de ¨. Desde luego esto es en alusión a un rótulo usado en nuestro fútbol moderno y que se refiere a la conformación de las selecciones menores en las disputas de los distintos torneos internacionales. En ingles lo tenemos como UNDER y le continúa un número que no es otra cosa que la edad máxima permitida para alistarse en los planteles en cuestión. La Sub 17, la sub 20 o la sub 23, se refieren expresamente a las selecciones de fútbol con jugadores menores a las etiquetas mencionadas.
La Copa América que se disputa en la Argentina tiene el triste privilegio de contar con dos selecciones invitadas, que por un motivo u otro, nos regalaron delegaciones conformadas con jugadores mayoritariamente de la Sub 23, lo que a la postre no hace otra cosa que boicotear el nivel y la excelencia de un encuentro continental de jerarquía que se disputa cada cuatro años. Una suerte de desaire a la generosa propuesta de la Conmebol de hacer participar a seleccionados de otra órbita a Sudamérica, con el afán de jerarquizar el evento.
México y Costa Rica se cagaron en el invite y como para sacarse el compromiso de encima mandaron a los pibes, mechados con dos o tres grandotes para solventar los compromisos. Y así les está yendo en el torneo. Lo más triste de todo es el verdugueo de sus parcialidades, que uno puede notar en las redes sociales, en donde se fortalecen y agrandan ante el hipotético caso de que sus selecciones jueguen con los titulares, minimizando, amenazando y pergeñando resultados negativos, hacia los boludos de América del Sur que presentaron todas sus figuras.
En la noche de Córdoba, la Argentina enfrentó a un disminuido equipo costarricense, formado por jóvenes semi profesionales, que se tuvieron que debatir con los astros argentinos, que si bien no estaban dando pie con bola en la copa, era de suponer que los iban a pasar por encima. Y esto fue lo que aconteció, con un tres a cero mentiroso, que terminó agrandando a la selección de Batista y potenciando jugadores que no estaban jugando en su nivel.
De Argentina, solo decir que nos peleamos tratando de conformar la mejor delantera y nos olvidamos de hablar de la defensa, que comete errores y desaciertos. Los centrales dejan claros, le pifian a las marcas, les ganan en velocidad y las espaldas y les cabecean en la cancha de arriba. Los laterales con deslices y yerros no brindan seguridad por las puntas y temo que frente a rivales de fuste, nos lastimen como casi lo ha hecho Colombia en Santa Fé.
Sin ánimo de ofender jugamos frente a conitos colorados, al que pasamos como poste caído, que no marcaban, que no cerraba, que no achicaban y que no podían dar dos pases seguidos; una joda de partido, una broma, un chiste. Que no nos suba el triunfo en la cabeza. Sepamos leer el encuentro, el resultado, los rendimientos y el sistema. Somos vulnerables y estamos a tiempo. Dejemos los conitos en paz, el próximo sábado tendremos frente a nosotros a jugadores de fútbol y esto va en serio.
lunes, 11 de julio de 2011
UN HIJO DE LA CIUDAD

Y se votó en la Ciudad de Buenos Aires; los porteños votamos a nuestro Jefe de Gobierno, a nuestro Intendente o a nuestro Major, como más prefieran. Se votó como vota siempre la Capital de los argentinos, con su espíritu anti popular y burgués. Se voto por el Shopping, por el country, por el celular de última generación, por el Ipad o el Blackwerry, por el auto importado, el puesto laboral de elite, el chalecito y los viajes al exterior, con ese soplo dulcemente conservador tan característico en ellos. Se votó por un candidato limpio y lindo, bien vestido, supuestamente culto, agradable a la vista y sensible a la problemática de la ciudad. Buenos Aires siempre vota con ese aire de superioridad característico hacia otras ciudades del país, con ese halito unitario, despreciativo, discriminador y hasta ofensivo, que suelen reconocer con desagrado nuestros compatriotas del resto del país. El ciudadano de Buenos Aires nunca elige a los que dicen representar a los morochos, a los negros, a los humildes, a los villeros, a los laburantes. La gente siempre vota por estética, por solvencia, en este caso contra Cristina y su Frente para La Victoria, los movimientos sociales de izquierda y los partidos de centro izquierda (surdaje que le dicen). La gente vota por sugerencia de los medios o las cadenas de noticas, que nos dicen lo que tenemos que hacer con nuestras boletas, pues nos presentan dos o tres candidatos naturales y al resto no les dan bola. La gente vota por la inexistente o decadente clase media, por una tácita educación y pulcritud de proyectos, candidatos, prontuarios, por la imagen y esa aparente decencia que suelen tener los de piel bien blanca. Yo diría una suerte de conducta social recurrente que se percibe y se proyecta tristemente en muchas ciudades de América Latina.
Ganó Macri por amplio margen y con él ganó la derecha, la gestión, el ex presidente de Boca Juniors, el yupi, el haragán; con él ganó la ribera norte de la ciudad, la falta de memoria de sus habitantes, los sitios pudientes y obsecuentes a las palabras tradición y propiedad. Ganó el representante de un sector camaleónico, que un buen día aplaude a un milico y que otro día apuesta a su propia y particular democracia, de billeteras llenas y sin vestigios de vecinos pobres, de okupas, de piqueteros, de indigentes o de harapientos y ocasionales transeúntes. Triunfó aquel que se asocia con ciertas corporaciones, que no debate (salvo en TN), que ha gobernado en un primer período pensando más en la Rosada que en su ciudad. Venció el gran recaudador, el que de la carencia o necesidad veía un negocio, el de las multas fotográficas, el de su policía de bolsillo, el de las obras públicas dirigidas a sus amigos, sin planificación previa, tan solo por el siempre hecho de haberlas vistos en otro país en el marco de sus permanentes viajes vacacionales, el de la prueba-error. El fashion, el light, el victimizado, perseguido y no comprendido gobernante, el niño patricio que va al programa de Susana de la mano de su distinguida esposa embarazada, mostrando su felicidad como parte de la campaña pre electoral, como el bocado de la comidilla cholula y farandulezca. Aquel que no tuvo poder tan siquiera para sacar una carpa de una plaza, el de las escuchas telefónicas, el de su prosapia amoral, el sospechado de todo, que como todos los ricachones en mi querido país, siempre caen parado como los gatos. Lo cierto es que la gente de Capital vota sistemáticamente por él o eventualmente por la Carrió, que dicho sea de paso es más o menos lo mismo, pero con menos glamour.
Casi seguro estaremos soportando cuatro años más a un político sin raza, a un empresario que se sube a los hombros de la gestión pública para promover sus negocios privados, cuatro años más de un persistente candidato a presidente, el que de seguro ha de pelearse a muerte con el oficialismo y en esa pelea, estaremos nosotros, los pobres, cayendo derrotados.
Cuanto nos cuesta mantener la democracia en Argentina y como la cascoteamos con nuestros votos, con nuestros puntos de vistas y con nuestra confianza proyectada a intereses egoístas y escasamente comunitarios. Que pobre somos los argentinos, que civilmente deshonestos con nosotros mismos.
Macri se apoderó nuevamente de nuestra ciudad, de nuestros sueños, de nuestros aportes y es seguro que recaudará a más no poder por nuestros errores, por nuestras propiedades e inversiones y por nuestros sueños. Son cuatro años más de una Ciudad de Buenos Aires anárquica de autos, sin disciplina, sin seguridad, sin limpieza, litigiando con sindicatos, con estudiantes, con el gobierno y con los sin techo. Cuatro años sin equidad y subordinada a los designios de un gran señor, de un ciudadano con menos calle que Venecia, de un legítimo gobernante, que al igual que sus compañeritos PRO han sido elegidos por su distinguida clientela social. Cuatro años más de un político ejemplar, de los que solo lucen impecables en una triste y brillante gigantografía en la vía pública.
jueves, 7 de julio de 2011
SOMOS LOS MEJORES DEL MUNDO

Luego de haber transitado más de medio siglo de vida, de haber viajado, de haberme comunicado con la gente de aquí y de allá, con el turista, el extranjero que nos visita, el forastero que labura en mi país, el inmigrante nostalgioso, crítico e impiadoso; luego de años chamuyando, dándole al pico por teléfono, celular, face to face o chateando en la computadora, en las redes sociales y en los portales de opinión, he notado un odio visceral, un desprecio notable, un sistemático rencor y antipatía por todo lo que tenga que ver con la Argentina y lo argentino. Hace años que boca a boca, por referencias o por los medios vengo soportando una agresión sin armas, sin puños, solo con la lengua, la opinión, la sentencia y el veredicto, de quienes ven a la Argentina y al argentino como un ser pedante, engreído, fanfarrón, corrupto, vanidoso, mentiroso, tramposo, ladrón, charlatán, agrandado, etc. Un juicio a la distancia que se fue propagando de padres a hijos, entre hermanos y vecinos, entre estadistas y políticos, entre empresarios y entre compadres y compatriotas.
Confieso que cuando era pibe me dolía, me ofendía y hasta reaccionaba con cierta violencia verbal hacia el agresor. Con los años me fui dando cuenta que los argentinos cosechamos lo que sembramos y todo no es otra cosa que la respuesta a una conducta social y política servida hacia el extranjero, ya sea en casa o de visita, poniendo de esta forma una parcial explicación a tan notorio descrédito y encono hacia mi país y su gente. Los que viajamos lo hemos sufrido en nuestras vacaciones fuera del país o en las estancias laborales o familiares que hayamos vivido en cualquier país del extranjero.
Ya de grande y harto de tanto resentimiento esgrimido por el simple hecho de ser argentino y sin conocer a fondo la idiosincrasia rioplatense, esa vergüenza, impotencia y bronca interior se fue transformando en odio, antipatía y aversión hacia la crítica foránea . Una suerte de boomerang cuyo sentimiento se afianza en la idea de ver de dónde viene la piedra, la bala, el veneno.
La mayoría de los países que nos atacan no tienen autoridad para hacerlo, ni su gente, ni su gobierno, ni su historia, ni su actualidad. Nadie sale limpio de sus pecados y de sus miserias y suena injusto recibir de ellos injurias, insultos y ofensas, que no son otra cosa que arrestos que nacen de sociedades primitivas, resentidas y maniáticas, y que se esconden detrás de un torneo de fútbol, de un encuentro político o social, como de una guerra. Todo esto lo he notado mucho en países de ibero América.
En oportunidad de la Copa América, he leído epítetos agraviantes sobre mi país en las redes sociales y en comentarios periodísticos ,que a mi edad no han hecho otra cosa que potencia mi idea de que el argentino y la mismísima Argentina, con todos sus defectos, sus carencias, sus mentiras y enemigos enquistados, sus gobiernos tramposos y depredadores, su violencia inducida, sus pequeñas y grandes injusticias y nuestra forma de ser pedantes, fatuos y pretenciosos, es el mejor país del mundo. Y no lo digo yo, lo dicen nuestras glorias en las ciencias, en el deporte y en las artes. Ganamos y perdemos, triunfamos y fracasamos y siempre vamos para adelante. Tenemos protagonismo y ese protagonismo es suficiente para plantar la semilla de la envidia, especialmente en determinados sectores de la región que ven a un país periférico como el nuestro esgrimir a sus héroes con orgullo. Mi Argentina no es solamente Fangio, Messi, Maradona, Ginobili, Perón, DiStefano, Evita, Leloir, los combtientes de Malvinas, mi Argentina es mi vecino, mi viejo, mis amigos, mi querido Barracas Central. Mi Argentina es mi familia, mis hijos y yo mismo, un taxista que escribe en un blog deportivo.
Porque un país grande hace abstracción de conductas coyunturales, un país grande lo construye su gente, la misma que es vituperada por la gilada de afuera, esa gilada que a pesar de todo ve como en en mi país se les abre las puertas, se las educa y se las cuida; a ellas y a sus hijos y a los hijos de sus hijos, como si fuesen propios.
Soy argentino, soy pedante, engreído, fanfarrón, vanidoso, mentiroso, charlatán y agrandado. Y a pesar de las críticas y los embates del mediocre, somos como somos,somos más que un resultado deportivo, que una opinión, que una estética, que una política, que una visión, que una deuda o una ilusión, SOMOS LOS MEJORES DEL MUNDO.
martes, 28 de junio de 2011
LOS HINCHAS TAMBIEN DESCIENDEN

River, si quieres llorar, llora. Hay dos tesoros que un hincha de fútbol guarda en su particular cofre de sentimientos, que son el grito y el llanto. Ambos pueden ser esgrimidos a voluntad, ya sea en triunfos como en derrotas, en ascensos como en descensos.
Luego de la derrota del miércoles frente a Belgrano en Córdoba, los hinchas de River Plate ensayaron íntimamente en menos de una semana toda forma de expresión de su dolor ante el posible descenso, haciendo uso de esas dos poderosas armas. Y como un actor, el riverplatense fue delineando su acting, tanto para la victoria, pero fundamentalmente para la derrota o el descenso a la B Nacional.
Y pasó lo que pasó, se descendió y las imágenes de la TV fueron elocuentes. Lágrimas, gritos, gestos adustos, rostros desencantados; las manos tomaron protagonismo, ya sea acusando, tapándose los ojos, amenazando o arrancándose los pelos.
Dice el dicho que el hincha es lo más sano que tiene el fútbol. Pero el hincha siempre es inocente..?. Hasta qué punto el hincha tiene derechos…?
Cuando un equipo desciende, también descienden sus hinchas y en especial el de River Plate. Su hinchada con antecedentes penales, hechos delictivos y enfrentamientos, trocó en la tarde del domingoel grito y el llanto por la ira y la violencia. Esa hinchada a la que muchos de adentro no la reconocen como tal para sacarse el problema de encima, rotulándola con el facilista título de delincuentes con camiseta. Una hinchada que asesinó a un compañero de tribuna, que usó al club para sus negocios espurios, que apoyó a dirigentes incompetentes, que le tiró maíz a su equipo a días de un título, que apretó a jugadores y los amenazó, que con mala memoria acosó a su arquero por un par de errores, cuando éste le ganó el útimo campeonato. Una hinchada que destroza su casa y su barrio, que se enfrenta a obesos policías, a la autoridad, a una autoridad que decora un paisaje impune, nefasto e ineficaz, que los deja libre en menos de 24 horas y que es funcional al poder político que dio la orden de jugar con público y que luego se tomó el palo, y al mapa de un fútbol fraudulento, al que le vende seguridad como si la inseguridad fuese un negocio. Una autoridad que de seguro no castigará con el rigor que merece a River y con el que fueron aplicados a otras instituciones por hechos mucho menores que los acontecidos el miércoles, el viernes y el domingo.
Esa hinchada que rompe, daña, roba, quema, lastima y que increpa a un árbitro en los vestuarios. Me pregunto si esa hinchada tiene derechos por el solo hecho de llamarse hinchada, el derecho de acusar, evaluar, amedrentar, auditar y sentenciar la gestión actual y las anteriores.
River Plate está en la B Nacional y el descenso es un castigo y en el descenso no hay derechos, ni caprichos y es River Plate el que tendrá que adaptarse a la nueva categoría y no la divisional a River Plate.
Desde hace años el ascenso no admite soberbia ni condicionamientos. El ascenso sustenta un poder que los grandes de primera desconocen , pues casi nunca visitan el patio del fondo. A River se les viene un Nacional B que exige que los lauros, los títulos y la grandeza de sus hijos se cuelguen en la percha antes de ingresar. Tendrá que soportar las sanciones, clausuras y suspensiones que otrora les fueron aplicadas a sus nuevos hermanitos, aunque no creo que esos ocurra con dureza. De nada han de valer las influencias de sus caracterizados simpatizantes disfrazados de periodistas, políticos, empresarios, actores, ex directivos y jugadores. Tendrán que ir a Merlo y a Puerto Madryn y no podrán sacar ventaja sacándolos de sus canchas como en otras épocas lo hicieron San Lorenzo y Racing Club, con sus pequeños rivales.
Pues River se tendrá que subordinar a las dos ruedas sin público visitante, a los tres palos per cápita por derechos televisivos, aunque la TV pública quiere ganarle a TyC lo poco que le dejó y es el fútbol sabatino con River como protagonista, y transe aparte con los de Nuñez.
Los hinchas también descienden porque un club con hipótesis de conflicto es vulnerable, porque se robó, se mal vendió, se mal compro y por sobretodo se eligió de forma equivocada a sus autoridades y eso también es responsabilidad del hincha de River Plate, de aquel lobo con piel de cordero que ahora llora su pena por un descenso que lo tiene merecido.
miércoles, 22 de junio de 2011
A QUE SEGURO RIVER JUEGA EN SU CANCHA …

Pobre fútbol, pobre país. En definitiva los ricos caen siempre parados como los gatos y los pobres padecen los embates de la justicia, de una justicia hecha precisamente para los pobres.
El fútbol me ha demostrado por años que pertenecer tiene sus privilegios y en esta particular actualidad que afronta River Plate y su calvario promocional, la leve espada del rigor que cae siempre favoreciendo al pudiente por sobre el desvalido caerá de seguro sobre ese poderoso equipo argentino.
No es solamente la bendita 225 que salva a aquellos transgresores que deben purgar pena y por obra y gracia de un pibe de la sub 12, este jugador logra zafar de la sanción y ser titular en esta parada difícil (léase Lamela), sino que además, la revancha de la promo frente a Belgrano es casi seguro que se ha de jugar en el monumental y con toda la gente local vibrando ante el bravío pirata cordobés. Esto a pesar del ingreso de media docena de pequeños delincuentes que con su rostro tapado a la cancha, empujaron e increparon a los jugadores visitantes, luego de romper el alambrado, hecho que en otra categoría y con otras reglamentaciones y por supuestos otros clubes diferentes, le hubiese valido al equipo de la hinchada agresora, una sanción severa, que puede ir por la quita de puntos o la suspensión de su estadio. De hecho Chicago, Alte Brown, Colegiales, Talleres, Berazategui, pueden dar testimonio de esto.
Pero es River Plate, al que seguramente le han de perdonar la piña de Lamela, no actuando de oficio ante tan cobarde agresión o tal vez no tomen nota de las bengalas esgrimidas luego del segundo gol de Belgrano, mismas que le valieron la clausura del estadio de Vélez en la Libertadores.
El domingo se puede definir el descenso de uno de los grandes equipos de cabotaje del fútbol argentino. Una realidad que su parcialidad no termina de asumir y que amenaza por provocar una de las tragedias más grandes que la propia puerta 12, si no se toman las debidas precauciones o lo que es más lógico, se aplican las reglamentaciones vigentes en AFA y que fueron empleadas a su debido tiempo castigando a equipos reales que nada tienen que ver con el negocio del fútbol. Todavía estamos a tiempo de enmendar un error que de seguro se ha de cometer.
viernes, 17 de junio de 2011
Leonardo Barrios - DT Barracas Central de Futsal

Barracas Central disfruta de un presente feliz: tras su goleada ante Morón, lidera su zona con
un punto de ventaja sobre Newbery, que se le acercó con su victoria del fin de semana y la fecha libre que tuvieron los de Olavarría y Luna.
Sin embargo su técnico no se apresura: «Recién van once partidos. Cuando uno está ahí arriba duerme tranquilo, pero hay que trabajar más que antes», dice Leonardo Barrios. «Esto no es suerte ni magia, el secreto es que son los mismos jugadores que hace cuatro años yo formé: los Arrieta, Miño, Rubini, Godoy, se agregó Ruiz, al que prestamos un par de veces y ahora decidimos que se quede con nosotros...», agrega el DT, quien le adjudica un gran mérito al presidente de su institución: «El Chiqui Tapia tiene el mérito total, él creyó en este grupo y nos abrió sus puertas. Acá confiaron en nosotros sin saber lo que era futsal».
Más allá de dirigir primera, Barrios coordina la disciplina. «Es cierto, cuando me fui de Sportivo Barracas mi idea era dejar de estar a cargo de todo y dirigir sólo un plantel superior. Pero esto es más ordenado. El Sportivo era mi sangre y todo el futsal dependía de uno. Acá no: más allá de coordinar, tengo gente capacitada con la que vale la pena trabajar». Sobre el Sportivo, que está en el extremo opuesto de la tabla, opinó: «Hay presidentes que aciertan y otros que no. Pero prefiero no profundizar. Lo importante es que la gente que lo maneja ahora, lo hace bien, más allá de su posición actual. No miro tanto la colocación. Destaco que esté compitiendo y que el proyecto siga su marcha».
Volviendo a su equipo, hace hincapié en que «si bien todavía falta muchísimo para hablar de campeonato, ojalá se dé. No por mí, sino por el club y por su presidente, que es el que dijo vengan, yo confío en ustedes».
Publicado por "LA VOZ DEL FUTSAL"
martes, 14 de junio de 2011
COMPRE BOCA…!!! COMPRE RIVER….!!!

Yo me pregunto cuál es el límite entre hacer periodismo y hacer prensa. Que es para los medios que marcan la agenda, una prioridad noticiosa. En qué medida lo formal le sede paso a lo sentimental. Cuáles son las cosas que deportivamente nos interesan a los argentinos para que se publiquen en los medios y si eso, que se supone prioritario informativamente y decididamente popular y comercial, puede aportar, sumar a mejorar el nivel informativo y formativo del oyente, el televidente o el lector.
En qué medida un medio gráfico popular se puede transformar en un pasquín de medio pelo que vomita información anárquica y sin entidad, tan solo por pifiarle a una tapa o al norte en la brújula de la actualidad y la necesidad deportiva.
Lo acontecido el fin de semana con el retiro de Palermo eclipsando el campeonato de Vélez Sarsfield no es otra cosa que la continuación de una línea editorial lanzada en los albores del deporte y más precisamente del fútbol, por medios hegemónicos como El Gráfico, entre otros, que priorizaron tapas con jugadores de Boca, River u ocasionalmente algún hombre de la comparsa de equipos llamados grandes, aunque no sean protagonistas del hecho deportivo en sí, tan solo por el arrastre que estos ídolos tienen en la gilada compradora y depredadora de noticias poco trascendentes, pero de primer nivel.
El ninguneo a un Velez – San Lorenzo a cambio de Barca-Real Madrid en la final de la Copa del Rey, marca una tendencia de lo mercantilista y miserable que resulta ser la elaboración de la noticia, que hace que diarios como Popular llenara su tapa con un Palermo en retiro, no dándole bola al campeón de un torneo que ese diario ha cubierto hasta el más mínimo detalle, por el término de diecisiete fechas.
A partir de allí entraron a tallar un sinfín de bajezas emanadas de la plebe futbolera y en especial en las redes sociales por impresentables ciber hinchas o patéticos blogueros, denostando al Fortín, a su logro, a su historia, a sus hinchas y hasta cuestionándoles la ausencia de clásicos rivales para ostentar el rótulo de grande.
Lo de Palermo marca el melodrama populachero de un país llorón que despide a su ídolo como quien entierra a un ser querido y los medios nos vendieron este producto que tenía pautado de antemano y que Vélez sorpresivamente con su campeonato hizo peligrar . Es por eso que se escuchó en la transmisión a Julio Ricardo decir ¨hoy lloramos todos¨ y no es así, lloraron los de Boca, pero para los medios, tomos somos Boca, como todos somos River o todos somos maradonianos. Si hasta lo quieren citar en la selección para su despedida, misma que no se le hizo a un grande en serio como Mario Kempes. Por favor....!!!!
Salto en este tema puntual, que se supone que no me concierne, porque soy hincha de un equipo chico como Barracas Central y que durante cuarenta años vivió el escamoteo de la información por el solo hecho de ser un equipo chico. Pero Vélez no lo es, es un club diferente, lo que resulta grave a la postre. Mientras los grandes ganaban títulos, el Fortín encubaba una institución ejemplar; y hoy se come un campeonato a favor de los grandes que pelean el descenso, que no clasifican a las copas, que siguen robando los jugadores de los equipos humildes y que no tienen las cuentas claras, pero poseen hinchas orgullosos y soberbios que atacan al campeón y que ven la astilla en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Este tema no pasa por una tapa de revista unicamente; esconder información importante por otra que no lo es tanto, aunque me hagan creer que si lo es, no es otra cosa que un acto de discriminación que humilla al virtuoso y victorioso y un hecho que ha de generar violencia y más discriminación por parte del segregado, sin ninguna duda y en la primera de cambio, todo bajo el paraguas protector de la consabida excusa de la libertad de prensa para que estos medios villanos se protejan de lo que les puede llegar a tocar. Villanos como el diario OLE, que se ensañó con Velez a partir de una foto sacada en oportunidad de la fiesta del centenario, mostrando el Amalfitani vacío a cinco horas del evento, y una leyenda que rezaba ¨cien años de soledad¨. Por eso no es de extrañar la tapa con Palermo en primer plano y el ¨perdón Velez¨ apareciendo como una nueva burla.
En la gran subasta de los medios periodísticos deportivos siguen resonando el pregón de vendedores y meretrices queriéndonos vender pescado podrido como caviar, repicando con su voz aguardentosa el tan familiar COMPRE BOCA…!!!, COMPRE RIVER….!!!!. No cuenten conmigo, yo eso no lo compro.
martes, 7 de junio de 2011
SI NO PODES, NOSOTROS TE AYUDAMOS

Se terminó la temporada. En el marco de este absurdo torneo reducido, con dos fases a un solo partido y ventaja deportiva, jugado entre semana y luego de 42 fechas de campeonato, Barracas Central sólo pudo empatar contra un discreto Chicago, que aprovecho las ventajas defensivas otorgadas por los de Kopriva para obtener el pasaje a semis, a mi criterio inmerecida como angustiosamente.
Los errores se pagan caros y Barracas cometió serios errores en la primera etapa que le valieron dos goles en su valla, en tan solo cinco minutos. El primero un autogol del Bocha López y el segundo un contragolpe letal tras perder infantilmente una pelota en el medio campo. Y lo que parecía que era asunto liquidado, los hombres de la visita se encargaron de que no fuese así.
El ingreso del paraguayo le aportó fútbol y dinámica a un equipo largo, con los delanteros absorbidos por la marca. Fue un nexo vital para que el camionero arrimara peligro, especialmente en la segunda parte, donde se notó mayor movilidad del medio para arriba. Barracas pasó de ser un equipo que empujaba a un conjunto que atacaba. Dejó de abusar del pelotazo y bajó la pelota, abrió las puntas y visitó el área local. La suerte no estuvo de nuestro lado, pues un remate en el palo nos ahogó el grito de gol. Pero estos llegaron por la cancha de arriba con sendos cabezazos de Matos y tras un remate débil de Cáceres Silva, que el inseguro arquero local no pudo retener. No nos alcanzó el tiempo; el 2 a 2 parcial duró cuatro minutos, pues uno de los nuestros (Fernández) queda enganchado en un fuera de juego y nos vuelven a embocar, esta vez Petrovelli, que en toda la segunda rueda no había hecho un pomo para ellos. Maraschi mostró dinámica y participación pero aportó poco, individualismo, impresición en los pases y debilidad para sostener la marca. Sin dudas esperábamos más de este chico proveniente de Alte. Brown en esta temporada.
Lo cierto es que le hemos ayudado a Nueva Chicago a pasar de ronda, que por sí solos, sin mediar errores jamás nos hubiesen doblegado, como no lo han hecho en los tres partidos disputados en este torneo. Se enoje quien se enoje Chicago es un equipo de pata duras, que le pegan de punta para arriba y que como única virtud aprovecha los errores rivales, que hoy le otrogamos generosamente.
Esto es el resumen de un partido de fútbol, que nos muestra a un Barracas con amor propio y actitud superando a un rival que tenía la maldita ventaja deportiva de su lado. Hubo rendimientos gloriosos, como Orfila, Fariña, Matos, Arce y otros que no lo fueron tal. Luego de esta apoteótica participación de Barracas en la B metropolitana, luego de muchísimos años, habrá que realizar un balance que definirá quien está en condiciones de seguir en el club y quien se tendrá que ir. Todos sabemos que algunos hombres no han demostrado en esta temporada un buen nivel futbolístico y es ahí donde dirigencia y cuerpo técnico (espero que Kopriva continúe) deberán planificar la próxima temporada, manteniendo esta base y analizando incorporaciones que nos lleven a seguir creciendo en la B metro y quien te dice, armar un equipo campeón para el 2012.
Dos cosas más; la primera llamar a la reflexión a los dirigentes sobre lo absurdo de estos reducidos jugados de apuro y entre semana para sacarse la temporada de encima. Jueguen partidos entre semana durante el año para dejar libre las definiciones los días sábados, que es lo más lindo que tiene el fútbol, ir a la cancha y despedir como corresponde a nuestro equipo. Además concientizar a la dirigencia sobre la necesidad de jugar octogonal ida y vuelta, cuartos, semis y final. No vale la pena limpiar tarjetas, apurar mejoras en lesiones y esperar con ansias esta etapa para jugar un solo partidos. No lo merecemos.
Y ahora sí, para finalizar decir que me siento orgulloso de ser hincha de Barracas Central, agradecer a mi vieja que me haya parido en el Barrio de Barracas y me haya bancado este berretín. A pesar de la descalificación, me siento presuntuoso, engreído y jactancioso, porque soy fana del mejor equipo del mundo, del Barracas Central del Chiqui Tapia, de mi amigo Osvaldo Calvi, el Barracas de la gloriosa 15, la 21 y la Zabaleta. Estoy orgulloso de ser un camionero más, como lo son José Luis, Gabriel, Sabatini, Pablo, Marcelo Campisi y tantos amigos tribuneros, como Cacho, Santiaguito y tantos otros. Orgulloso por mis jugadores y por el técnico, por la gloria transmitida de aquellos que ya no están y por los pibes que florecen en cada rincón de nuestro club. Hoy se empató un partido y más que una eliminación, la de esta tarde no ha sido otra cosa que un nuevo camino dado hacia la gloria, la gloria de un pequeño club de fútbol que alguien alguna vez bautizó como Club Atlético Barracas Central. Muchas gracias a todos ellos.
domingo, 5 de junio de 2011
ASI ARRANCARAN LOS PROMEDIOS EN LA "B" 2011/2012
Estudiantes Bs. As.: 1.634
Def. de Belgrano: 1.536
Barracas Central: 1.523
Brown ( Adroguè ): 1.512
Nueva Chicago: 1.487
Colegiales: 1.391
Sarmiento: 1.365
Acassuso: 1.353
Depor:tivo Moròn 1.317
Villa San Carlos : 1.317
Tristàn Suàrez: 1.317
Platense: 1.261
Dep. Armenio: 1.256
Almagro: 1.243
Flandria : 1.231
Temperley 1.219
San Telmo : 1.171
Comunicaciones: 1.158
Los Andes: 1.146
Sportivo Italiano: 1.119
Gral. Lamadrid: 0
Def. de Belgrano: 1.536
Barracas Central: 1.523
Brown ( Adroguè ): 1.512
Nueva Chicago: 1.487
Colegiales: 1.391
Sarmiento: 1.365
Acassuso: 1.353
Depor:tivo Moròn 1.317
Villa San Carlos : 1.317
Tristàn Suàrez: 1.317
Platense: 1.261
Dep. Armenio: 1.256
Almagro: 1.243
Flandria : 1.231
Temperley 1.219
San Telmo : 1.171
Comunicaciones: 1.158
Los Andes: 1.146
Sportivo Italiano: 1.119
Gral. Lamadrid: 0
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