domingo, 30 de enero de 2011

LA DISTANCIA ES COMO EL VIENTO


Dicen que la distancia es como el viento, que apaga el fuego pequeño y aviva el más grande. Lo mismo sucede con mi querido Barracas Central. Cosas de la vida de uno que hacen que el encuentro frente a Acasusso que marcara el reinicio de la B metropolitana 2011, me viera un tomando mis vacaciones en la costa y todavía alejado de este blog. Y la distancia encendió un fuego luego de 45 días sin fútbol difícil de apagar. Una expectativa que a kilómetros se hacia intensa, al punto de querer saber más de lo que la propia naturaleza de la noticia me proponía. Ole todos los días, al ciber para pispear las webs del ascenso intentando capturar lo poco que de Barracas se habla. Pero ese fuego hizo eclosión la tarde del sábado 29 de enero.
Es imposible hacer un comentario de un encuentro que no he visto, pero que pude escuchar por la 1310 en Internet. De lo percibido he captado que el camionero tuvo serios problemas en determinados pasajes del partido; que por momentos jugo bien, pero careció de situaciones de gol. También intuyo que la defensa ha cometido serios deslices y que por momentos la hemos sacado barata. La expulsión de Fernández con su recurrente juego brusco nos cambio el partido. El debut de un Maraschi, movedizo, veloz y peligroso me hizo intuir a un hombre importante en el frente de ataque, pero sin una cuota sólida de gol. Grecco como siempre, peligroso y efectivo, a pesar del penal errado. Según los comentarios se lo vio a un Bojanich compacto y a un equipo cargado de amarillas debatiéndose frente a un quemero que sabemos que siempre se cuelga del travesaño y contragolpea.
Por lo escuchado, el punto es un buen negocio para los de Kopriva. Sumar es importante, tenemos un partido menos y hay que ver como resolvemos los pleitos de local, encuentros que en esa condición venimos zanjando muy bien últimamente.
La distancia es como el viento que no logro apagar el fuego del reinicio del campeonato; mi fuego, mi entusiasmo. Supongo que lo mismo lo han vivido los otros hinchas de Barracas que se quedaron en casa, en el club o a la distancia, escuchando el partido por radio. La lejanía no hace otra cosa que unirnos aun más. Una separación que no es tal, pues juegue donde juegue Barracas Central nuestro corazón correrá detrás de una pelota.

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