miércoles, 17 de agosto de 2011

CAMBIAR GOLPE POR GOLPE


Este nuevo Barracas Central nos propone en la temporada que acaba de empezar una variante con relación al torneo pasado y es la de arriesgar un poco más. El intentar ser un poco más ofensivo es el sello que hemos visto en los dos primeros encuentros. Con su línea de tres en el fondo, sin la solidez de otros partidos, con sus bandas desprotegidas, pero con un medio combativo y recuperador que intenta jugar, abrir a las puntas, desbordar y lanzar centros o pelotazos para Matos, que pivoteando, genera peligro y reparte el juego a sus compañeros, Barracas Central intenta sobrellevar una B Metropolitana con un protagonismo más ostensible y decidido.
Fueron solo dos partidos, dos ensayos en el inicio de un juego de 42 fechas con mucho por recorrer y cuatro puntos cosechados con gran esfuerzo, con demasiado trabajo y no menos susto. Cuatro puntos rescatados, resueltos a fuerza de experiencia, de maña, de oficio.
En la tarde de Comunicaciones, un sorprendente, sorpresivo y enigmático Barracas, repleto de dudas, con buenas intenciones, con errores importantes de atención, de marca y de gestación, logro un triunfo merecido, pensado, laburado y angustiante.
El cartero era un rival accesible, con hombres de experiencia, con una derrota a cuestas, una situación institucional insoslayable y preocupante, una posición en la tabla de promedios comprometida y un historial en el mano a mano con el camionero desfavorable. Pero el fútbol es fútbol y los partidos hay que jugarlos. A Barracas le costó mucho superar a este aparente débil rival y aunque por momentos con toques, algún lujo, pocas llegadas, desbordes y actitud se logró dibujar cierto dominio, el adversario con muy poco nos empató en dos oportunidades casi sin merecerlo a fuerza de errores y distracciones.
Los nuevos no logran acoplarse todavía, aunque con destellos muestran cierto talento individual y es en los viejos donde recae la responsabilidad. Arce desconocido y Cáceres Silva poco claro no tuvieron las herramientas para vulnerar a un Comunicaciones irresoluto. La entrada de Torres le dio al medio equilibrio y fútbol, pero ciertos errores compensaban los buenos momentos que el barraqueño contaba en la segunda parte. Se sentía la ausencia de Fariña en el medio,Matos implacable, oportuno y atento colocó el tercero tras gran remate de González, quien pide a gritos la titularidad y allí se logró la justicia y la tranquilidad para los de Kopriva. La cancha de arriba, la azotea sigue siendo el arma predilecta para el gol, aunque debemos ensayar otras variantes para que no nos tomen la mano y neutralicen a los cabeceadores y se nos acabe el crédito del juego aéreo.
Peralta siempre importante y goleador, Boja que luego de la lesión va recuperando su nivel y López oportuno, pero algo brusco, delineaban una defensa que a veces sufría cierta zozobra cuando se la atacaba con centros cruzados o por los costados. Barracas cambiaba golpe por golpe, arriesgaba más de la cuenta con su fútbol ofensivo y protagonista, una nueva estrategia que nos deparará quizás mayores victorias, tal vez menos empates y algún que otro dolor de cabeza si no se recaudan ciertas medidas defensivas y aceitan algunas piezas del engranaje de un equipo, que en esta temporada mirará la tabla de arriba, una tabla que nos lleve a soñar con un nuevo ascenso.

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