domingo, 7 de agosto de 2011

UN INICIO CON MUCHAS DUDAS


No fue un partidos más, fue el primero, tal vez el más importante, el que nos indica para que estamos en esta categoría. Si bien esto recién comienza y faltan como 39 fechas para finalizar el certamen, el primer compromiso nos dibuja un panorama para lo que resta, nos alimenta la auto estima y evalúa a los jugadores de hoy y de ayer, los nuevos y los viejos.
Un partido es demasiado poco para evaluar y máxime luego de una dura pre temporada y de dos meses sin competencia, con elementos nuevos en la lista y jóvenes valores que hay que ir fogueando y esto indefectiblemente se hace con el correr de los partidos y con el correr de los rivales y las estrategias, las tácticas y los planteos de coyuntura que el técnico invariablemente ha de practicar, en cada encuentro, ante cada dificultad, adversidad o ventura futbolística.
Confieso que me he ido de Italiano con un sabor agridulce, fundamentalmente por lo que he visto en la primera etapa. Un equipo largo, deshilachado, dando muchas ventajas por los laterales, en especial por el lado de Rubira que dejaba claros que eran aprovechas por las bandas locales y no estaba preciso en la marca. Este rendimiento del ex Lujan cambió en la segunda parte ya que sus mandadas fueron efectivas y productivas para el equipo.
El mediocampo no tuvo fútbol y en materia de marca se abuzó del juego brusco. Pablo Rodríguez algo individualista e impreciso se sumó a la soledad de un Matos que bajaba para encontrarse con la pelota, pues estaba consumido por la marca en ofensiva. Cada intentona era contrarrestada por la marca de los locales que achicaban espacios e impedían progresar en el campo y la única arma de los camioneros para inquietar a Anconetani (luego expulsado) eran las pelotas paradas y los centros al área.
En la segunda parte los cambios le dieron más juego en el medio. Por su parte Italiano sintió el rigor de la primera parte y con el resultado a su favor y sus pocas piernas reculo defendiendo el 1 a 0 a su favor. Pero Barracas estuvo más incisivo, atacó por las bandas y ensayó cierta dinámica que le valió para generar algunas opciones claras y merecer el empate.
Sin demasiado peso en el área, los de Kopriva se la iban rebuscando para lograr la igualdad, con centros, pelotazos y mucho barullo y desorganización rayana con la desesperación que el reloj nos imponía. Llega el empate con un perfecto cabezazo de Peralta, siempre importante en la cancha de arriba. Un gol de cabeza, tal vez el arma más importante con que cuenta Barracas, pues casi no contabilicé remates de media distancia y no tuvimos tiros libres en puerta de área para los remates de Rodríguez u Orsi.
Empate justo, un tiempo para cada uno y un interrogante que se abre en este campeonato durísimo que nos ha de tener como participantes o como protagonistas. En qué medida los nuevos potenciarán el plantel, de qué forma los chicos se insertarán con éxito y de qué modo los viejos mantendrán el mismo nivel del torneo pasado. Un inicio con muchas dudas que solo el trabajo y el tiempo me las responderán.

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