martes, 7 de junio de 2011

SI NO PODES, NOSOTROS TE AYUDAMOS


Se terminó la temporada. En el marco de este absurdo torneo reducido, con dos fases a un solo partido y ventaja deportiva, jugado entre semana y luego de 42 fechas de campeonato, Barracas Central sólo pudo empatar contra un discreto Chicago, que aprovecho las ventajas defensivas otorgadas por los de Kopriva para obtener el pasaje a semis, a mi criterio inmerecida como angustiosamente.
Los errores se pagan caros y Barracas cometió serios errores en la primera etapa que le valieron dos goles en su valla, en tan solo cinco minutos. El primero un autogol del Bocha López y el segundo un contragolpe letal tras perder infantilmente una pelota en el medio campo. Y lo que parecía que era asunto liquidado, los hombres de la visita se encargaron de que no fuese así.
El ingreso del paraguayo le aportó fútbol y dinámica a un equipo largo, con los delanteros absorbidos por la marca. Fue un nexo vital para que el camionero arrimara peligro, especialmente en la segunda parte, donde se notó mayor movilidad del medio para arriba. Barracas pasó de ser un equipo que empujaba a un conjunto que atacaba. Dejó de abusar del pelotazo y bajó la pelota, abrió las puntas y visitó el área local. La suerte no estuvo de nuestro lado, pues un remate en el palo nos ahogó el grito de gol. Pero estos llegaron por la cancha de arriba con sendos cabezazos de Matos y tras un remate débil de Cáceres Silva, que el inseguro arquero local no pudo retener. No nos alcanzó el tiempo; el 2 a 2 parcial duró cuatro minutos, pues uno de los nuestros (Fernández) queda enganchado en un fuera de juego y nos vuelven a embocar, esta vez Petrovelli, que en toda la segunda rueda no había hecho un pomo para ellos. Maraschi mostró dinámica y participación pero aportó poco, individualismo, impresición en los pases y debilidad para sostener la marca. Sin dudas esperábamos más de este chico proveniente de Alte. Brown en esta temporada.
Lo cierto es que le hemos ayudado a Nueva Chicago a pasar de ronda, que por sí solos, sin mediar errores jamás nos hubiesen doblegado, como no lo han hecho en los tres partidos disputados en este torneo. Se enoje quien se enoje Chicago es un equipo de pata duras, que le pegan de punta para arriba y que como única virtud aprovecha los errores rivales, que hoy le otrogamos generosamente.
Esto es el resumen de un partido de fútbol, que nos muestra a un Barracas con amor propio y actitud superando a un rival que tenía la maldita ventaja deportiva de su lado. Hubo rendimientos gloriosos, como Orfila, Fariña, Matos, Arce y otros que no lo fueron tal. Luego de esta apoteótica participación de Barracas en la B metropolitana, luego de muchísimos años, habrá que realizar un balance que definirá quien está en condiciones de seguir en el club y quien se tendrá que ir. Todos sabemos que algunos hombres no han demostrado en esta temporada un buen nivel futbolístico y es ahí donde dirigencia y cuerpo técnico (espero que Kopriva continúe) deberán planificar la próxima temporada, manteniendo esta base y analizando incorporaciones que nos lleven a seguir creciendo en la B metro y quien te dice, armar un equipo campeón para el 2012.
Dos cosas más; la primera llamar a la reflexión a los dirigentes sobre lo absurdo de estos reducidos jugados de apuro y entre semana para sacarse la temporada de encima. Jueguen partidos entre semana durante el año para dejar libre las definiciones los días sábados, que es lo más lindo que tiene el fútbol, ir a la cancha y despedir como corresponde a nuestro equipo. Además concientizar a la dirigencia sobre la necesidad de jugar octogonal ida y vuelta, cuartos, semis y final. No vale la pena limpiar tarjetas, apurar mejoras en lesiones y esperar con ansias esta etapa para jugar un solo partidos. No lo merecemos.
Y ahora sí, para finalizar decir que me siento orgulloso de ser hincha de Barracas Central, agradecer a mi vieja que me haya parido en el Barrio de Barracas y me haya bancado este berretín. A pesar de la descalificación, me siento presuntuoso, engreído y jactancioso, porque soy fana del mejor equipo del mundo, del Barracas Central del Chiqui Tapia, de mi amigo Osvaldo Calvi, el Barracas de la gloriosa 15, la 21 y la Zabaleta. Estoy orgulloso de ser un camionero más, como lo son José Luis, Gabriel, Sabatini, Pablo, Marcelo Campisi y tantos amigos tribuneros, como Cacho, Santiaguito y tantos otros. Orgulloso por mis jugadores y por el técnico, por la gloria transmitida de aquellos que ya no están y por los pibes que florecen en cada rincón de nuestro club. Hoy se empató un partido y más que una eliminación, la de esta tarde no ha sido otra cosa que un nuevo camino dado hacia la gloria, la gloria de un pequeño club de fútbol que alguien alguna vez bautizó como Club Atlético Barracas Central. Muchas gracias a todos ellos.

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