miércoles, 1 de junio de 2011

LA LEY DEL DESEO


En la Argentina que vivimos, uno de los temas más controvertidos, contradictorios, impracticables y sospechosos es la idea de la representatividad. Si bien la Constitución habla del concepto de representación política, esta figura formal resulta insuficiente y poco abarcativa. Sabemos que un diputado, un senador, un concejal o un legislador, representan, a priori, a un espectro social que en la propia práctica termina siendo aislado, ninguneado y olvidado, pues entran a tallar intereses que lo alejan de sus representados.
El país está lleno de justicieros sociales, voceros del bien común, caudillos zonales y barriales con voz y voto, líderes temáticos o ideológicos, integrantes de mesas de enlaces y agrupaciones de afectados que toman una representatividad no pedida sobre un tema o problemática que elevan a las altas esferas, solicitud que siempre esconde intereses más trascendentes que la cuestión original. Ejemplos hay a montones, solo vale mencionar como muestra las acusaciones que recaen sobre las Madres de Plaza de Mayo en general y en particular sobre Sergio Schoklender por subsidios recibidos, malversación de fondos y enriquecimiento camuflado detrás de un legítimo pedido de justicia.
Y en el mundo del fútbol pasa algo parecido. Resulta ser que un buen día, un grupo de empresarios, dirigentes y periodistas toman la representatividad de los clubes del interior solicitando la imperiosa democratización del fútbol argentino. Encabezado por el Empresario de los medios y presidente del Club Independiente Rivadavia de Mendoza, el señor Daniel Vila y fogoneado por algunos periodistas como Anello y Fantino, se alzaron a la caza del Congreso para exponer una problemática real bajo el título de Proyecto de Ley de Democratización del deporte ( A la pipeta con el nombre…!!!), escondiendo un trasfondo virtual que nos es otra cosa que la toma del poder de la casa mayor del fútbol. Este grupo económico y mediático intenta modificar por Ley los estatutos vigentes de la AFA, apuntando al poder legítimo que ostenta Julio Grondona.
Una muestra más de que nadie da puntadas sin nudo. Con el argumento de la defensa de los intereses económicos y deportivos de un club chacarero, se va por la parte de león que representa los grandes negocios de AFA, en la figura de una Ley que no es otra cosa que la LEY DEL DESEO.

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