miércoles, 18 de agosto de 2010

OSVALDO, EL GRANDE


Cabe esta mención para un buen tipo, el hijo pródigo, el hombre de la casa, el que siempre está, aunque no esté, el ex jugador, el tribunero; me refiero a Osvado Ruggero.
Un orgullo barraqueño que triunfa en el ascenso; de zaguero implacable a técnico impecable. Un campeón con Liniers, un ascenso con Berazategui, y la punta en la primera ¨C¨; ve el fútbol como pocos. No caben dudas que su casa está en Olavarría y Luna; candidato natural a dirigir en un futuro al ¨camionero¨.
He vivido junto a su entrañable padre, que lo seguía y nos seguía, inolvidables tardes alentando a Barracas, con sus viajes de ida y sus viajes de vuelta. Años memorables de un tiempo joven, de ilusiones compartidas sentados en las gradas de una cancha del ascenso.
El pibe ya es un hombre y el hombre triunfa y su triunfo nos alegra. Vale este reconocimiento a Osvaldo Ruggero, el que alguna vez vistió nuestra camiseta con amor y orgullo. Quien escribe esta nota duda que alguna vez se la haya sacado.

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