jueves, 5 de mayo de 2011

UN LARGO TORNEO, UN PEQUEÑO INTERES


La historia del fútbol argentino nos marca tradiciones que en la actualidad se hacen difíciles de poner en práctica. Sin ir más lejos, la decadencia de la sociedad en que vivimos hecha por tierra la idea de seguir sosteniendo el concepto de hinchada visitante. Lo que marca que el folklore de nuestro principal deporte cae ante la violencia, la inseguridad y la impericia de las fuerzas que tienen que llevar a cabo los operativos.
Son innumerables los tópicos que puedo enumerar que otrora jugaban cada fin de semana en los estadios, junto con el propio partido.
De todos estos temas pongo énfasis puntualmente en uno que ya no se puede seguir sosteniendo, como es la disputa de un torneo sobre la base de la figura todos contra todos en dos ruedas y bajo el puntaje tres al ganador, uno al empate y cero a la derrota.
Sucede en todo los campeonatos del mundo, que los punteros se disparan solos y dejan un tendal de equipos a kilómetros de distancia cuando faltan más de un cuarto de período para finalizar el certamen. Es poco lo que se juega y mucho lo que se pierde, especialmente, expectativas, publico en los estadios, pasión por el desafío. A partir de allí crece el desinterés, la apatía de las parcialidades, en tanto que los gastos siguen erogándose de las arcas de los clubes.
Esto ocurre en todas las categorías del fútbol de ascenso que emplean esta mecánica. En la B Nacional, Rafaela y Unión se cortan solos; en la B Metro, Atlanta es un campeón declarado. Lo mismo ocurre en la C con un Lamadrid coronándose a falta de tres o cuatro fechas y en la D con Dock Sud virtualmente ascendido.
El único ascenso, una clasificación para un complejo reducido que te puede dejar afuera en un solo partido y los pleitos por el descenso que circunscribe la lucha a no mas de tres equipos, marcan a las claras la poca viabilidad de este funcionamiento, que era potable cuando se repartían dos puntos por la victoria y uno por el empate.
Cabe mencionar lo necesario que es implementar nuevamente el tema de los torneos cortos, con apertura y clausura, que pone activos a 22 equipos cada seis meses con chances para todos, barajando y dando nuevo, a cambio de la resignación de verse sometido al triste vagabundear en el medio de la tabla por un insignificante premio.
Vale la pena recapacitar sobre este tema para no seguir yendo a la cancha a cumplir un trámite futbolístico a cambio de vivir un encuentro deportivo. No tengo razón Don Julio….

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada