miércoles, 5 de mayo de 2010

S.O.S FUTBOL DE ASCENSO EN PELIGRO


Yo me pregunto quien tiene la culpa, el chancho o quien le da de comer..?. En realidad no se a que ventanilla recurrir, cuando de quejas por la organización del fútbol de AFA se refiere: a los dirigentes, a la misma Asociación del Fútbol Argentino (que son los propios dirigientes con un padre que los reta), a los órganos de seguridad, no lo se. Lo cierto es que el ascenso se muere, agoniza y nosotros observamos con impotencia su fallecimiento. Que fuerza tiene un hincha para cambiar las cosas…?.
Hoy el fúbol vive del error, del fracaso, de la sin razón, del desengaño, de lo sospechoso, de la puja de poderes, de la dádiva, de los secretos a viva voz, de inconducentes alianzas estratégicas, de ese oscuro misterio que tiene lo ilícito, de lo políticamente correcto, de lo inexacto y desafortunado, del capricho de lo ilógico, que dentro del edificio de la calle Viamonte se transforma en irremediablemente lógico.
El ascenso se muere en manos de la obsecuente cobardía de los propios dirigentes del mismísimo ascenso, de la ausencia de una señal, del conformismo que trae la miseria y el pichuleo, que agacha la cabeza ante su verdugo.
Al ascenso se lo fue mellando, se le fue sacando lo poco que tuvo, y entre esas cosas, su dignidad. Se ha transformado con los años en un torneo administrativo, en una piedra en el zapato de la organización, en un gasto, en una distracción, en una compromiso, más que en un hecho deportivo. Muchos de sus representantes tienen el rango de dueños de clubes en lugar de dirigentes de clubes y buscan en AFA su espacio de poder. La desventura de numerosas entidades son la razón de ser y la fuente de poder de unos pocos. Lo de siempre, el mismo manejo, el mismo destino. Y surgen los porqué y en esos porqué radican las quejas de este servidor.
Y me quitaron cosas de las manos; y ya no tengo tercera división para ver a los pibes del club, previo al partido principal. Ni a palos puedo ir de visitante. Ahora mi equipo juega el día que se le antoje a un comisario, lunes, miercoles o domingos, da igual. De los medios ni hablar; TN ya no me transmite los goles ni las jugadas peligrosas como lo hacía a la noche de los sábados, día en que Radio Rivadavía no relata más ascenso y en la tarde me televisan gratis Racing-River a las 15,30 hs, provocando que a esas canchitas de la ¨C¨ o la ¨D¨ no vaya nadie.
Nos vemos resignados a seguir a nuestro equipo a traves de relatos vocacionales, en distorsivas emisoras de poco alcance y fanatismo subjetivo o en portales de internet con información tardía, limitada o errónea. Todo, mientras observo en cuanto programa deportivo radial o televisivo como se hace prensa y no pediodismo (compre Boca..!!, compre River…!!).
Treinta y ocho fechas, un solo ascenso y una promoción con desventaja deportiva, toda una joyita. Los descensos por promedio sin contemplar ascensos por promedio. Finales a puertas cerradas, clásicos de barrio que por seguridad se juegan un lunes por la tarde, árbitros sospechosos e incapaces, las duras penas que soportan los clubes, a veces por boludeces y que no tienen su correlato en primera división. Un fútbol del interior que presiona al jefe y limita a sus súbditos de las categorías menores. Todo da como resultado clubes que no los conoce ni el loro, la ausencia de prestigio, la ignorancia y el desprecio a la trayectoria, la falta de recursos, la pobreza y la desolación.
Se muere el ascenso, todos somos reponsables, pero la realidad me apunta que son pocos los culpables; será el chancho, o quien le da de comer…?

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